Ubicado sobre el océano Atlántico, en el noreste de Brasil, este destino combina viento perfecto, playas abiertas y naturaleza intacta. Dónde queda São Miguel do Gostoso y por qué es uno de los más elegidos del año.
Elegir un destino de vacaciones no siempre es fácil, especialmente cuando se busca descanso, contacto con la naturaleza y actividades que sumen experiencia. En ese equilibrio aparece São Miguel do Gostoso, un pequeño pueblo costero de Brasil que se posiciona como uno de los lugares más codiciados de Sudamérica en 2026, ideal para relajarse en familia y practicar kitesurf.
Un pueblo de Brasil frente al océano Atlántico
Ubicado sobre la costa del océano Atlántico, este rincón del estado de Rio Grande do Norte se destaca por su tranquilidad, lejos del ruido de las grandes ciudades. Sus playas extensas, abiertas y poco concurridas crean un ambiente cálido y relajado que invita a desconectar del ritmo cotidiano.
El entorno natural, marcado por dunas interminables y lagunas de agua cristalina, convierte al destino en una postal perfecta para quienes buscan paisajes paradisíacos sin multitudes.
Kitesurf y deportes acuáticos durante todo el año
Uno de los grandes atractivos de São Miguel do Gostoso son sus condiciones climáticas privilegiadas. Los vientos constantes lo transformaron en un punto de referencia internacional para la práctica de kitesurf y windsurf, con posibilidades durante prácticamente todo el año.
Además, las aguas claras permiten realizar actividades como snorkel y buceo recreativo, donde es posible observar peces y formaciones naturales. Al atardecer, el pueblo cambia de ritmo: bares y restaurantes se llenan de vida con gastronomía regional, música y un clima distendido.
Dónde queda São Miguel do Gostoso
São Miguel do Gostoso es una localidad costera del noreste de Brasil, situada a unos 100 kilómetros de Natal, la capital de Rio Grande do Norte. Esta cercanía lo convierte en un destino accesible para turistas de toda Sudamérica.
Cómo llegar a este destino de Brasil
La forma más sencilla de llegar es volando hasta Natal. Desde allí, el viaje continúa por carretera, en auto alquilado, traslado privado o taxi, con un recorrido aproximado de una hora y media.
Para quienes viajan desde otras regiones de Brasil o del exterior, el aeropuerto de Natal es la principal puerta de entrada, con conexiones que facilitan el acceso a uno de los destinos de playa y kitesurf más atractivos de Brasil en 2026.



