Ya sea que decidas disfrutar de un verano inolvidable en Villa La Angostura o en San Martín de los Andes, en Neuquén, la realidad es que es en el tramo que une ambas localidades, sobre la Ruta Nacional N°40, la reconocida “Ruta de los Siete Lagos” y dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, se encuentra un lugar que, a pesar de que esté algo “oculto”, ofrece un espectáculo inolvidable: nos referimos a la Cascada Ñivinco.
La Cascada Ñivinco, que se encuentra en el kilómetro 2.113 de esta emblemática ruta, es un oasis de calma y tranquilidad, en donde la caída de aguas turquesas rompe el silencio de un sitio ideal para tomar una pausa y disfrutar de un entorno que parece sacado de una pintura.

Esto es algo que se complementa con un sendero ideal para recorrer y explorar en profundidad, de aproximadamente 3 kilómetros, y que está rodeado de lengas y ñires, conformando así un túnel de árboles y que, al traspasarlos, nos bridan un paisaje imponente y encantador de la Patagonia.

Además de una primera caída superior a los 20 metros, este salto ofrece un espectáculo aún mayor, cuando el agua desciende y cae finalmente en sus piletones sobre la base.

Entre las cuestiones más importantes a la hora de visitar y disfrutar de una jornada a puros mates y tranquilidad en la Cascada Ñivinco, se destaca como fundamental que el sitio no cuenta ni con proveeduría ni servicios como baños públicos o cestos de basura, por lo que se recomienda viajar al sitio con todo lo necesario, principalmente con calzado apropiado, protección solar, alimentos y abundante agua para mantenerse hidratado. Por último, pero no menos importante, es llevar los residuos al momento de retirarse.



