Dolor de cabeza repentino, mareos, debilidad en un lado del cuerpo y dificultades para hablar son alertas de un accidente cerebrovascular. Conocerlas y actuar rápido puede marcar la diferencia.

Redacción El País
El Accidente Cerebrovascular (ACV), también llamado derrame cerebral, es una de las principales causas de muerte y discapacidad a nivel mundial.
Se produce cuando el flujo sanguíneo al cerebro se interrumpe de forma súbita, ya sea por un bloqueo (ACV isquémico) o por la ruptura de un vaso sanguíneo (ACV hemorrágico). Esta interrupción impide que las neuronas reciban oxígeno y nutrientes esenciales, lo que puede causar su muerte en minutos. Por eso, la rapidez en la atención médica es fundamental para minimizar daños permanentes.
Aunque la gravedad del ACV es ampliamente conocida, muchas personas desconocen sus señales tempranas. Estar atentos a ellas puede marcar la diferencia entre una recuperación parcial y secuelas graves.

Foto: Freepik.
Entre los síntomas más importantes se encuentran:
– Entumecimiento o debilidad súbita en rostro, brazo o pierna
Suele afectar solo un lado del cuerpo. Un rostro caído, sonrisa asimétrica o la incapacidad para levantar ambos brazos al mismo nivel son señales de alerta que requieren atención inmediata.
– Confusión o dificultad repentina para hablar y entender: el paciente puede arrastrar palabras, construir frases incoherentes o no comprender instrucciones simples, lo que indica que la función cerebral del lenguaje está comprometida.
– Problemas de visión súbitos: oscurecimiento, visión nublada, doble visión o vértigo pueden aparecer de forma repentina, afectando uno o ambos ojos, y reflejan daño en la corteza visual cerebral.
– Mareo intenso, pérdida de equilibrio o coordinación: si el ACV impacta el cerebelo o el tronco encefálico, la persona puede tropezar, caminar de manera inestable o mostrar descoordinación motora, lo que requiere atención inmediata.
– Dolor de cabeza severo y repentino: particularmente en ACV hemorrágicos, se describe como “el peor dolor de cabeza de la vida”, apareciendo de manera abrupta y acompañado de náuseas, vómitos o pérdida de conciencia.
Para recordar las señales y actuar rápido, los especialistas recomiendan el acrónimo R.Á.P.I.D.O.:
R: Rostro caído
Á: Alteración del equilibrio
P: Pérdida de fuerza en brazo o pierna
I: Impedimento visual repentino
D: Dificultad para hablar
O: Obtén ayuda, llama al 911
Incluso si los síntomas desaparecen, acudir de inmediato a una unidad de emergencias es crucial. La velocidad de reacción ante un ACV puede salvar vidas y reducir significativamente las secuelas neurológicas.
En base a El Tiempo/GDA
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