El impacto de la situación económica, el reclamo de diálogo entre los diferentes actores políticos y una mirada hacia los próximos 25 años de la Argentina, fueron los ejes de la cena anual de CIPPEC, que dominaron los discursos y la conversación entre los casi mil asistentes en el Centro de Convenciones de la ciudad de Buenos Aires.
También se habló del cuestionamiento al «uso excesivo» de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), que planteó el presidente de CIPPEC, José Orlando, y de la propuesta que hizo la directora ejecutiva Gala Díaz Langou, quien afirmó que «es imprescindible» que haya mujeres en la Corte Suprema, en la previa al debate de los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla que hará el próximo jueves el Senado de la Nación.
En un día de fuerte cimbronazo financiero, varios funcionarios de Economía pegaron el faltazo -a último momento- al encuentro por el 25 aniversario del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), que condujo el presentador Iván de Pineda. Tampoco asistió el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, que fue uno de los pocos funcionarios de alto nivel que asistió a la cena del año pasado.
El presidente de CIPPEC destacó algunos logros económicos del gobierno: «El año pasado se logró una rápida y necesaria estabilidad económica, un freno a la exacerbada emisión monetaria, la baja de índices insostenibles de inflación y el inicio de un proceso de desregulación de nuestra economía. Todos avances en la dirección correcta», aseguró Orlando, aunque destacó que todavía faltan encarar las reformas laboral, fiscal y del sistema previsional. Y agregó: «Se debe seguir fortaleciendo la calidad institucional, para lograr reglas claras que perduren en el tiempo».
Por su parte, la directora ejecutiva de la entidad planteó que «este es un buen momento para preguntarnos ¿qué necesitamos para construir la Argentina de 2050 que más se parezca al escenario deseado?. Sabemos que necesitamos habilitar tres llaves, que son la estabilidad, el desarrollo y la institucionalidad. Pero el primer paso es conversar sobre estas propuestas, especialmente entre quienes piensan distinto», dijo Gala Díaz Langou,.
Con esas palabras buscaron dar una señal a los diferentes actores políticos que los escuchaban. Allí estaban los secretarios Carlos Torrendell (Educación), Daniel González (Coordinación de Energía y Minería), María Ibarzabal Murphy (Planeamiento Estratégico Normativo), Juan Bautista Ordóñez (Niñez, Adolescencia y Familia), María Tettamanti (Energía) y José Luis Vila (Asuntos Estratégicos), junto al presidente de La Libertad Avanza bonaerense, Sebastián Pareja, entre los funcionarios de Milei y dirigentes libertarios presentes en la cena de CIPPEC.
También estaban los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba), Raúl Jalil (Catamarca), Leandro Zdero (Chaco), Ignacio Torres (Chubut) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos), las vicegobernadoras Gisela Scaglia (Santa Fe) y Hebe Casado (Mendoza) y la vicejefa de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Clara Muzzio, entre otros.
«La primera llave es hacer las transformaciones de fondo para blindar, a futuro, la estabilidad económica. Y para garantizar esa estabilidad necesitamos ordenar el principal componente del gasto público, que son las jubilaciones. Tenemos una propuesta para que el sistema previsional sea más sostenible y más justo, para mejorar la situación del 80% de futuros jubilados», dijo Díaz Langou.
Además, destacó la necesidad de «poner en marcha el motor del desarrollo», como segunda llave hacia «la Argentina utópica del 2050. Eso implica mejorar la productividad, ser más competitivos, integrarse mejor al mundo, exportar e importar más, eliminar los obstáculos que tienen múltiples sectores, creando empleo para que el modelo sea social y políticamente sostenible».
¿Podemos llegar al escenario optimista sin el Estado? La respuesta es no. Necesitamos un Estado que pueda resolver los problemas de la gente, que ejerza un rol de rectoría y coordinación, para que la estrategia de desarrollo funcione. Y que genere los bienes públicos en salud, educación e infraestructura», sostuvo la directora de CIPPEC.
Y como tercera llave planteó la «institucionalidad», que es una herramienta clave para el desarrollo económico. «Necesitamos invertir tiempo en cumplir con los procesos institucionales. Si se arma todo por decreto, después va a ser más fácil desarmar todo por decreto».
Díaz Langau sostuvo que es importante «restaurar la confianza en la justicia», que los «procesos sean legítimos», con «acuerdos entre los partidos políticos» para que «las designaciones sean estables». En ese sentido, dijo que «es imprescindible que en 2025 vuelva a haber mujeres en la conformación de la Corte Suprema».

Los presentes en la cena anual de CIPPEC
Unas mil personas escucharon sus palabras, entre funcionarios nacionales y provinciales, dirigentes políticos, empresarios, gremialistas, gobernadores, embajadores e integrantes del Poder Judicial.
El presidente del Colegio Público de la Abogacía de Capital Federal y exjuez del Juicio a las Juntas, Ricardo Gil Lavedra, coincidió con la propuesta de designar mujeres en la Corte Suprema y también cuestionó la designación por decreto de Lijo y García Mansilla. «El jueves el Senado tiene la oportunidad de corregir ese error», dijo Gil Lavedra a Clarín, en el cóctel previo a la cena.
Cerca suyo estaba el exconsejero de la Magistratura, Alejandro Fargosi, quien -pese a ser un hombre cercano al presidente Milei- presentó tres escritos en contra de la postulación de Lijo en la máxima instancia judicial.
El presidente de la Fundación Alem, Agustín Campero, recordó al expresidente Raúl Alfonsín, en el aniversario de su fallecimiento, y comentó la importancia de su «legado», ya que impulsó los juicios a las Juntas Militares y a la conducción de las organizaciones guerrilleras, fortaleciendo la Justicia y las instituciones de la democracia, pese a que luego los indultó Carlos Menem.

La volatilidad financiera y el acuerdo con el FMI fueron temas que también se colaron en el diálogo entre los asistentes. Martín Redrado, Jesús Rodríguez, Carlos Melconian y Alberto Abad fueron algunos de los que compartían sus impresiones sobre el momento actual.
«Me imagino que va a haber una nueva política cambiaria y un nuevo régimen cambiario», pronosticó el economista Melconian.
«Hay que pasar este cimbronazo financiero. Y después clarificar la política cambiaria, pero no de corto plazo, sino de mediano y largo plazo, con independencia del Banco Central y una estrategia de desarrollo», indicó a Clarín el economista Redrado, expresidente del Banco Central.
Además participaron varios de los candidatos a legisladores porteños como Silvia Lospennato (PRO), Ramiro Marra (UCeDe), Jorge Telerman (Volvamos Buenos Aires), Alejandro Kim (Principios y Valores), Ricardo Caruso Lombardi (MID) y Juan Manuel Abal Medina (Justa, Libre y Soberana), así como la exlegisladora kirchnerista Ofelia Fernández.

También estuvieron en la cena anual de CIPPEC el presidente de la Convención Nacional de la UCR, Gastón Manes; los exministros Andrés Ibarra, Lino Barañao y Daniel Filmus; la exministra Carolina Stanley y su pareja, el exjefe de Gabinete bonaerense Federico Salvai; el exjuez León Arslanian, el senador Alfredo De Angeli, los diputados María Eugenia Vidal, Victoria Tolosa Paz, Maximiliano Ferraro, Nicolás Massot, Daniel Arroyo y Oscar Zago, el exsecretario de Comercio Guillermo Moreno; los intendentes Diego Valenzuela y Fernando Gray, el gremialista Gerardo Martínez, el sacerdote Guillermo Marcó, embajadores, periodistas y directivos de 65 empresas, entre otros.