Un informe de Focus Market revela que hablar de “clase media” ya no describe una realidad homogénea. Dentro del mismo concepto conviven hogares que necesitan desde $2,4 millones hasta más de $11 millones mensuales para sostener su nivel de vida.
«Hablar de clase media en Argentina siempre fue hablar de un actor central. Pero hoy esa categoría reúne modos de vida, oportunidades y niveles de ingreso que se parecen cada vez menos entre sí”, explicó Damián Di Pace, director de la consultora.
Para reflejar esa heterogeneidad, el estudio divide a la clase media en tres subgrupos: media baja, media media y media alta. A partir de esa clasificación, se construyó una canasta de consumo para cada segmento que incluye alimentos, vivienda, educación, salud, transporte, servicios, tecnología y recreación, además de un margen para imprevistos y ahorro según la capacidad económica de cada nivel.
Los resultados muestran una brecha significativa dentro del mismo universo social. Mientras en la media baja el gasto está concentrado principalmente en alimentos y vivienda —que representan cerca de la mitad del presupuesto mensual— y no existe margen para el ahorro, en la media alta el nivel de consumo es mucho más amplio y permite destinar entre un 15% y un 20% del ingreso a ahorro o inversión.
En la media baja predominan las restricciones: dependencia del sistema público de salud, uso intensivo del transporte público y recreación limitada. En la media media aparece mayor equilibrio, con acceso a educación semiprivada, obra social o prepaga intermedia y vacaciones anuales dentro del país. En la media alta se consolida un esquema de educación privada, cobertura médica más completa, mayor equipamiento del hogar y viajes al exterior, junto con capacidad sostenida de acumulación.
El informe concluye que la clase media argentina ya no puede describirse como una realidad uniforme, sino como una estructura fragmentada con diferencias profundas en calidad de vida y posibilidades de movilidad social. Según Di Pace, el crecimiento económico sostenido es la condición central para que ese sector no solo se mantenga, sino que pueda ascender. “Cuando la economía crece, la clase media no solo se protege: asciende”, sostuvo.



