¿Quién es el poeta que más ha sido retratado, incluido y venerado en el mundo de las artes? Ese nombre es el del autor de la Divina Comedia, Dante Allighieri. Y sobre él viene a Buenos Aires dar una conferencia la experta Emma Sanguinetti, hija del dos veces presidente de Uruguay José María Sanguinetti.

El miércoles 15 de abril a las 18, Emma Sanguinetti dictará la conferencia Dante: el poeta más pintado. De verso a la imagen, universos que se cruzan”, en el auditorio Amigos del Bellas Artes (CABA). Es una conferencia que tiene que ver mucho con los argentinos porque Bartolomé Mitre publicó una de las primeras traducciones completas en español en 1894”, señala la investigadora por teléfono desde Montevideo.
Sanguinetti es abogada y cursó estudios de Historia del Arte en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y docente de la Universidad Católica del Uruguay, conferencista, columnista del Semanario Búsqueda y en Radio Sarandí. Es autora de la primera colección de libros de arte nacional para niños (Altea, RHM) que incluye estos volúmenes: Barradas, Blanes, Figari, Petrona Viera y Torres García. En 2003 obtuvo el Premio Nacional del Ministerio de Educación y Cultura por Barradas y en 2010 fue distinguida por la Cámara Uruguaya del Libro con la Legión del Libro, por su labor en el incentivo de la lectura infantil. Desde enero de 2021 forma parte del Board Consultivo del MACA (Museo de Arte Contemporáneo Atchugarry) de Punta del Este.
–¿En qué consiste la conferencia que va a dictar la semana que viene, Dante?
–La conferencia está basada en el Dante, pero el hilo conductor son las relaciones entre literatura e historia del arte. Esos vínculos maravillosos entre palabras e imágenes que artistas clásicos han tomado como referencia a lo largo de la historia. Me sumerjo en el mundo del Dante y de la Divina Comedia. Por algo usamos el adjetivo dantesco, que todo el mundo entiende y que sigue teniendo una vigencia enorme y una atracción increíble. La Divina Comedia es quizás de los libros, junto con El Quijote, que más presencia han tenido en la historia del arte.
–¿Cuáles son sus obras o pinturas preferidas referidas al Dante?
–Hubo momentos excepcionales, por ejemplo, en el Renacimiento con Botticelli, y otros ya inmersos en otro mundo y en esas auras que el romanticismo, en un libro tan provocador, generó. Están todas las ilustraciones de Gustave Doré, todos los románticos franceses y ya, en el siglo XX, está Salvador Dalí con figuras muy provocadoras. Dante prefigura ese infierno medieval que los artistas pintaban en las iglesias, y el «Infierno» del Dante empieza a colarse ya como una referencia directa del libro. Como es el caso de Miguel Ángel en el «Juicio final» de la Capilla Sixtina.

–¿Encontró obras referidas al Dante en el Río de la Plata?
-Tuvo influencia durante nuestro periodo gestacional, tanto en Uruguay, en lo que era la Banda oriental y en Argentina. Esa influencia estuvo más vinculada al pensamiento, por eso yo tomo a Bartolomé Mitre como punto de inflexión en lo que tiene que ver con nuestra América, porque además él tiene una historia enorme con Uruguay, desde el momento en el que se forma como artillero en Uruguay. La presencia en nuestras tierras no pasó específicamente por la historia del arte, sino más bien por la importancia intelectual que tuvo Dante para todas las grandes figuras del siglo XIX.
–Usted tuvo una formación muy rica. Estudió derecho, historia del arte, creció en un hogar político, ¿De qué modo confluye todo eso en su presente?
–Yo nací en una casa con cuadros y libros y una esfera política siempre presente porque la actividad de mi padre siempre fue muy intensa antes de la dictadura y, claramente, después. La presencia de los libros y de los cuadros me marcó, al igual que los amigos artistas de mis padres. Desde muy chica sentí una atracción enorme por la historia y específicamente por el arte. En Uruguay la carrera de Historia del arte no existía –tampoco hoy– y entonces terminé haciendo Derecho y después fui a la UBA: mi vocación estaba clara. Ejercí la abogacía durante 13, 14 años, gracias a lo que pude dar un salto al vacío como una mujer recién divorciada y con dos hijos chicos. Tomé fuerzas, di ese salto y pude construir desde la década del 90 un territorio que no se había transitado.
–¿A qué se refiere con que ese territorio no era transitado?
–A que en Uruguay no se hacía divulgación de la historia del arte. Yo cuento historias. ya sea en mis cursos, en las conferencias, en la radio, en la prensa escrita, en documentales, en libros de niños. Siempre traté de huir de lo estrictamente académico que solo le habla a la gente que sabe o que entiende de arte. Trato de acercar a toda esa otra gente que quizás no tuvo esa suerte de haber nacido en una casa llena de libros y de cuadros. Les digo que no se pierdan ese mundo. Aquí hay grandes críticos de arte, historiadores de arte, figuras muy importantes, tuvimos grandes momentos de conexión con la Argentina. Jorge Romero Brest venía a la Facultad de Humanidades, por ejemplo. Mi idea siempre fue la de bajar a tierra, acercar y desmitificar la historia del arte como un coto de caza solo para los que entienden o quieren parecer inteligentes.

–Va a hablar en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, un lugar que ha amplió su campo temático, de actividades y los públicos. ¿Cómo ve en nuestros países ese proceso de transformación de los museos?
–Bellas Artes de Buenos Aires es uno de los museos más grandes de América, tiene una colección única, comparable con cualquiera del mundo europeo. Ha tenido en las últimas décadas un cambio importante, de acercamiento, de salir de esa cosa estática en donde simplemente se va a contemplar. El objetivo es quebrar ese concepto de contemplación, para forjar una idea mucho más amplia, inclusiva en los públicos, mucho más cercana, a lo sensible. Este museo es casi un sueño,
–Y ¿cómo ve la escena uruguaya en este momento?
-El Museo Nacional de Artes Visuales ha tenido un poco el reflejo, de esta línea que recién mencionaba. Cuando estuvo dirigido por Enrique Aguerre (2010-2025), el museo dio un salto exponencial en todos los sentidos en la construcción y acercamiento de públicos, la forma de presentar la colección permanente, exposiciones consagratorias, de las figuras de mayor relieve, pero también en cierto modo relegadas que habíamos tenido, sobre todo en la segunda mitad del siglo XX. También tuvo un impulso muy grande el Museo de Arte Contemporáneo Atchugarry (MACA), lo que ha sido un punto de inflexión. Posee una colección maravillosa, es gratuito; con un nuevo modelo de gestión, le ha sumado a Punta del Este lo que ya tenía con sus galerías, ferias de arte una dimensión internacional enorme. Desde el punto de vista museístico, estamos en un gran momento.

–¿Hay diálogo entre nuestros países, instituciones, artistas, públicos? ¿Cómo encuentra esa interacción, es algo más que simbólica?
–Los círculos que nos unen son muy profundos. Pensemos que el Malba escoge al artista Rafael Barradas para su aniversario número 20. Muchas figuras del arte uruguayo tienen mucho vínculo con la Argentina porque nuestros lazos son demasiado cercanos la historia. Qué hubiera sido de Pedro Figari sin el apoyo de Ricardo Güiraldes y del grupo Martín Fierro que le permitió desplegar su gran proyecto latinoamericano. Eso ya demuestra, la intensidad del vínculo. De todos modos, institucionalmente tendríamos que hacer un esfuerzo por tener una mayor conexión.

–Pensando a futuro, ¿Cómo ve la escena de los artistas jóvenes, las tendencias, la creatividad de un lado y del otro del Río de la Plata?
–Creo que el arte contemporáneo se enfrenta al desafío de los lenguajes. La historia del arte estuvo básicamente estructurada en compartimentos etiquetables como escultura, pintura y todo eso, a partir del siglo XX, empezó a desdibujarse. Y hoy en la contemporaneidad que vivimos con la inteligencia artificial, el desarrollo del concepto de instalación, la obra en sitio, el desafío está en el lenguaje y a mí me resulta profundamente interesante que tanto acá como en la Argentina haya un fuerte regreso a la pintura. Creo que los artistas jóvenes lo están equilibrando un poco. Todo aquello que se pensaba que iba a morir, el lenguaje de la pintura, el escultórico, se están repensando. Estamos en un momento profundamente interesante. En las ferias uno se encuentra con esa diversidad de lenguajes y con la reaparición de los lenguajes tradicionales, pero en una versión contemporánea.
Ficha.
- Fecha: Miércoles 15 de abril a las 18.
- Conferencia dictada por Emma Sanguinetti: «Dante: el poeta más pintado. De verso a la imagen, universos que se cruzan”.
- Dónde: Auditorio de Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes (CABA). Av. Pte. Figueroa Alcorta 2270.
- Info y reservas: [email protected] Whatsapp: 11 3211 8376

