Corpinnat arranca el año con dos nuevas incorporaciones. Celler Mir y Torné & Bel acaban de unirse a esta marca colectiva creada en 2018 bajo el amparo de la Unión Europea y que ya aglutina a 21 marcas de espumosos que tienen en común el compromiso con el territorio y la calidad del producto.
“Con estas incorporaciones reafirmamos nuestra apuesta por un modelo abierto e integrador”, mantiene Pere Llopart, presidente de Corpinnat, que este año celebrará su octavo aniversario. Entrar en la marca implica asumir el reglamento que establece condiciones como producir una uva 100% ecológica de variedades históricas, realizar la vendimia manual con vinificación íntegra en la propiedad y crianzas largas y tener viña de propiedad o contratos de larga duración con un precio mínimo garantizado para el viticultor. Todo ello certificado por tres auditorías anuales externas.
“Nos sentimos bien y encajamos en este planteamiento que también es el nuestro”, mantiene Marta Bel, sexta generación de viticultores del Penedès y, junto a sus padres Fèlix y Lluïsa y su hermana Anna, al frente de la bodega familiar, ubicada en Espiells, en el corazón del Penedès.
Los orígenes del Celler Mir, la otra nueva incorporación se remonta a 1776 y tras la jubilación de la última generación, en 2020, un equipo internacional ha mantenido la esencia de la bodega, ahora amparada por la marca Corpinnat. El sello que cumplirá ocho años el próximo abril lo integran también Gramona, Llopart, Nadal Recaredo, Sabaté i Coca, Torelló, Huguet de Can Feixes, Júlia Bernet, Mas Candí, Can descregut, Pardas, bufadors, Cisteller, Viader, Mas de la Basserola, Celler Kripta, Demost, Mas Bertran y At Roca.




