El sindicato más emblemático del peronismo, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), va a elecciones para definir quién será el secretario general del gremio en los próximos cuatro años en medio de escándalos únicos en su tipo. Lo cual es mucho decir. El actual secretario general, Abel Furlán, busca la reelección imputado en la Justicia por el posible delito de malversación de multimillonarios fondos que todos los trabajadores de la UOM aportan al gremio con el 2% de sus salarios. El viernes la sede central del gremio fue allanada.
Clarín y A24 revelaron que Furlán, sin consultar los jefes de las 500 seccionales regionales de la UOM, firmó un convenio secreto con una empresa ignota, llamada USEM SA, que fue beneficiado para controlar la plata de los metalúrgicos a cambio de una comisión del 0,5 % del total de ese flujo impresionante de plata. La compañía, cuya accionista es la dirigente de La Cámpora Soledad Calle, a la vez empleada de la UOM, genera así ganancias por mas de cien millones de pesos por mes.
Eso pasó en febrero del 2023. La firma USEM SA se creó dos meses antes y tiene un puñado de empleados. Jamás en sus ochenta y tres años de historia la UOM necesitó de una compañía privada para gerencias la plata de sus afiliados.
Furlán y Calle tenían una relación previa a la firma de ese convenio, que será ejecutado por diez años desde su firma. La UOM no puede darlo de baja. USEM es la única que puede resignar el único contrato por el que recibe ingresos que nadie controla.
La difusión de ese convenio abrió las puertas de un infierno para Furlán. Una lista opositora le disputa ahora su liderazgo en tiempos en el que la industria nacional es el eje de discusión del Gobierno Nacional. La credibilidad y el sustento interno que sostenía a Furlán se rompió.
Este miércoles el Congreso de la UOM debe definir quién será su nuevo secretario general, mediante el voto indirecto de los ganadores en las internas de las secciones en todo el país del gremio que alguna vez fue la columna de las 62 Organizaciones del PJ; y que tuvo como secretarios generales a Augusto Vandor y Lorenzo Miguel.
Al escándalo por corrupción con el manejo de la plata de los propios trabajadores, de ahi lo insólito de este escenario, se le sumaron las denuncias por hechos de violencia que habría protagonizado barras bravas de clubes de fútbol del sur del conurbano, con apoyo policial, que habrían intentado evitar el sufragio de afiliados propios en la seccional más importante de la UOM: la de Zárate-Campana, el pago chico del propio Furlán.
En medio de los escándalos que nunca explicó, a Furlán le surgió una lista opositora que le disputa el poder liderada por su ex aliado Ángel Derosso.
Todo está sumido en el caos y las sospechas en el gremio. Y en denuncias en la Justicia no solo por posible corrupción interna, si no también por presentaciones en el fuero laboral donde los opositores a Furlán esperan que en dos días se expidan ante un pedido de impugnación de los comicios en la seccional Zárate-Campana.
Si la Justicia no resuelve la situación, la secretaría de Trabajo, de Julio Cordero, está incapacitado de entregarle el certificado de triunfo a la lista de Furlán en su seccional histórica, que abarca distritos en la que se levantan industrias como Siderca, de Techint, automotrices y otro tipo de fábricas de peso nacional e internacional.
El escrito de los opositores a Furlán, acompañado en la Justicia por videos y fotos de cómo se sucedieron los comicios en las localidades centrales de la UOM, afirma que el oficialismo utilizó barras bravas para evitar el sufragio en la sede del sindicato de esa seccional; y que también, entre otros hechos violentos, se usó la fuerza para desplazar a fiscales no afines a Furlán para controlar los votos en diversas empresas.
La denuncia, bajo estudio urgente del fuero laboral, también señala que hubo fiscales oficialistas que no estaban incluidos en los padrones del gremio. Del mismo modo que trabajadores que sí son afiliados no figuraban en los listados de quiénes podían votar a su dirigencia. Justamente ése es uno de los puntos que se unen a cómo y en qué usó y usa la empresa USEM SA a la plata del sindicato.
De acuerdo a documentos de esa compañía, a los que accedió Clarín fue la firma privada controlada por la camporista Soledad Calle la que contrató a la empresa Campana Digital SRL, el 9 de enero del 2025, para que se encargue del servicio y sistemas del software que se creó para conformar los padrones nacionales de la UOM. Por ese trabajo, Campana Digital SRL cobró más de 32 millones 400 mil pesos.
¿Los padrones para votar en la UOM eran acordes a la realidad de sus afiliados aprobados para votar?
Pagos llamativos
Los gastos de la empresa USEM SA no son auditados por su único cliente, el sindicato hoy bajo mando de Furlán. Hay ítems de pagos a proveedores llamativos. Como el que se titula “Pase de cuenta desde fideicomiso OSUOMRA»: la cifra girada por ese ítem, fechada el 10 de enero del 2025, es de 350 millones de pesos. El nombre OSUOMRA es el que lleva la obra social del sindicato.
Los giros de dinero desde la empresa a la que la UOM le delegó la administración de una de sus “cajas” a cambio de perder el 0,5% de una recaudación multimillonaria por mes, incluyen la compra de un Jeep por 51 millones de pesos. O el pago a una empresa de turismo por viajes en avión de alrededor de 4500 dólares por tramo.
¿Quién usó esos pasajes con costo de asiento en business o primera clase? ¿Fue Furlán? ¿O su empleada en la UOM pero regenta de los fondos del sindicato, Soledad Calle? Por su trabajo, la firma USEM recaudaría 100 millones de pesos mensuales.
Los gastos en la plantilla de empleados no serían onerosos: apenas contaría con dos trabajadores a su cargo.
La investigación judicial
¿La delegación del control de los aportes de todos los trabajadores de la UOM es tan compleja para un sindicato que siempre en su historia se ocupó de esa tarea como para “perder” en el camino 100 millones mensuales? ¿O todo se trata de un negociado inexplicable y por eso se firmó el convenio con USEM SA sin consultar a los jefes seccionales del gremio?
El viernes se produjo el primer allanamiento. Es probable, porque asi lo dicta la lógica jurídica, que se produzcan en el corto plazo nuevas medidas de prueba.
La sospecha de la discrecionalidad con objetivos posiblemente delictuales, primero en la contratación de USEM SA, y después en cómo se gastan los fondos de los afiliados es lo que lacera el liderazgo de Furlán. Con todo, el Congreso de la UOM podría reelegirlo en el cargo.
Si no se resuelve la impugnación de los comicios de la seccional de Zárate y Campana en la Justicia en los próximos dos días, el secretario general que triunfe en la elección final podría asumir su puesto bajo total debilidad. Esas situaciones tornan las vísperas del Congreso de los metalúrgicos en clima de vértigo y nerviosismo.
Furlán se ve acechado, además, por una posible investigación sobre su patrimonio personal. Además de gremialista, es empresario. No metalúrgico. De acuerdo a los registros públicos, es dueño de una empresa que invierte en el mercado del real state. La firma inmobiliaria y de la construcción que registró a su nombre, y el de su esposa, se llama Franferen SA y esta activa desde el 2012. Furlán es posiblemente, entonces, el patrón de empleados de la construcción. O sea, afiliados a la UOCRA. Curiosos laberintos del sindicalismo nacional.
En dos días se vota en la UOM. Los ánimos entre rivales escalan en acusaciones cruzadas y de posible violencia física. Se espera que los comicios del miércoles se sucedan en paz. Lo que no quita que se realicen en caliente, con polémica y final abierto.

