El Servei Català de Trànsit (SCT) ha cerrado este jueves, por motivos de seguridad, el carril de la AP-7 entre Martorell y Galida (Barcelona), en sentido sur, habilitado ayer para que pudieran circular exclusivamente autobuses interurbanos y de Renfe y así facilitar la movilidad ante las incidencias en Rodalies.
Según ha informado el SCT en un comunicado, se ha decidido suspender esta medida de un carril para autobuses autorizados por “motivos de seguridad”, tanto viaria como de la obra que se está realizando en este tramo de la AP-7 para reparar la infraestructura tras el accidente mortal de tren del 20 de enero en Gelida.
Ayer dos autocares no respetaron las limitaciones de circulación y llegaron hasta el punto donde se está realizando la obra de reparación de la vía
De esta manera, desde las seis de la mañana de este jueves vuelve a estar cerrado por completo este tramo de la AP-7 en sentido sur a todos los vehículos. El carril para autocares autorizados que se habilitó ayer miércoles estaba convenientemente señalizado, segregado y finalizaba en la estación de tren de Gelida.
Sin embargo, durante la tarde de ayer, dos autocares no respetaron las limitaciones de circulación y llegaron hasta el punto donde se está realizando la obra de reparación de la vía, explica el SCT.
La medida que se ha adoptado hoy ya se ha hecho llegar a la Dirección de Movilidad del Departamento de Territorio y a la Federación de empresas de transporte de viajeros.
El 21 de enero, un día después del accidente mortal de tren, el riesgo de hundimiento de la infraestructura que sostiene la AP-7 en Gelida, en la que se apoyaba el muro que se derrumbó sobre el convoy, obligó a cerrar por completo esta vía troncal de Cataluña en Martotell, en sentido sur.
El sábado 24 de enero, desde la dos de la tarde, se habilitó a la circulación el carril izquierdo en este tramo de la autopista en sentido sur, pero desde el 28 de enero volvió a permanecer cerrado por el traslado de la maquinaria que repara la vía.



