La creciente del río Bermejo volvió a generar complicaciones en el norte del Chaco y mantiene familias aisladas y caminos anegados en la zona de El Pintado, jurisdicción de El Sauzalito, según un informe de la División Fluvial de la Policía.
El reporte, elaborado este jueves al mediodía, advierte que el avance del agua interrumpió la circulación en distintos sectores rurales, impidiendo el tránsito vehicular y obligando a los pobladores a trasladarse a pie o mediante tracción a sangre.
Uno de los puntos más afectados es el camino vecinal que conecta El Pintado con el paraje Las Flores. Allí, el corte comienza a unos 6 kilómetros del casco urbano y se extiende por aproximadamente 12 kilómetros bajo agua, lo que dejó aisladas a 15 viviendas de familias criollas.
De acuerdo con la Policía, los residentes logran salir de la zona únicamente con medios alternativos, aunque por el momento no se registran viviendas inundadas ni personas en riesgo. La situación también afecta el acceso a la planta potabilizadora de la zona (ex Pintado Viejo), donde el desborde comienza a unos 5 kilómetros de la localidad.
En ese sector, otras cinco familias permanecen aisladas, al igual que trabajadores del establecimiento, quienes deben atravesar los sectores anegados caminando o con ayuda de animales.
Desde la Unidad Rural y Ambiental indicaron que mantienen contacto permanente con el delegado municipal Fidel Coria y el intendente de El Sauzalito, Jorge Monzón, ante la posibilidad de un agravamiento del escenario. Además, la División Fluvial confirmó que cuenta con embarcaciones listas para intervenir en caso de emergencia, aunque hasta el momento no fue posible utilizarlas por las condiciones del terreno.
Solidaridad en medio de la crecida
Durante recorridas en la zona, los efectivos observaron a vecinos trasladando alimentos y provisiones al hombro para asistir a familias afectadas por los cortes. En ese contexto, la Policía brindó acompañamiento para facilitar el paso por sectores de mayor profundidad, en medio de un escenario que sigue siendo monitoreado ante la persistencia de la crecida del río Bermejo.



