La guerra fría entre la secretaria general de las Presidencia, Karina Milei, y la vicepresidenta Victoria Villarruel tuvo otra batalla este viernes durante la sesión en la que juraron los nuevos senadores elegidos en la sesión del 26 de octubre.
Resulta que la hermana del presidente Javier Milei hizo difundir que Victoria Villarruel quería impedirle el acceso a la sesión. Pero, al parecer, Karina Milei no tenía asignado un espacio para la reunión de asunción de los nuevos legisladores.
De acuerdo a lo precisado por fuentes parlamentarias, la secretaria general de la Presidencia encomendó a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que tramite en el Senado un palco para el Gobierno.
Según testigos, la nueva senadora aprovechó la reunión que tuvo este jueves con la vicepresidenta para transmitirle la solicitud de la secretaria general de la Presidencia.
Frente a este cuadro de situación, Villarruel le respondió en forma precisa que debía tramitar el pedido de manera formal. «La vicepresidenta pidió que envíen la petición de manera oficial, como corresponde», puntualizaron desde el entorno de la presidenta del Senado.
«Pero te lo estoy pidiendo yo», le dijo Bullrich frente a la respuesta de Villarruel que se mantuvo firme en su posición frente al reclamo de la senadora, que tuvo una semana agitada tratando sin éxito de juntar los votos de los bloques dialoguistas para permitir que asuma la rionegrina Lorena Villaverde.
Ante la postura de Villarruel, la Presidencia enviaron a última hora del jueves el pedido del palco para representantes del Gobierno. Pero el problema era que ya habían sido cursadas las invitaciones y los gobernadores Rolando Figueroa (Neuquén), Leandro Zdero (Chaco) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), ya tenían asignado el palco central.
Por eso al llegar al Senado este viernes, Karina Milei se encontró con que no tenía lugar asignado y junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el ministro del Interior, Diego Santilli, y el secretario Eduardo «Lule» Menem, tuvieron que esperar parados en unos de los pasillos del primer piso.
Y para ubicar a los representantes de la Presidencia, el Senado tuvo que desalojar a los invitados de Alejandro Fiztgerald, quien en la jornada juró como nuevo secretario administrativo tras un acuerdo entre la vicepresidenta y los sectores de la oposición.
Si bien desde la presidencia del Senado trataron de relativizar el incidente, el gesto de Villarruel tuvo olor a revancha por el destrato que suelen sufrir los representantes de la Cámara Alta en cada evento que la organización de ceremonial corre por cuenta de la Casa Rosada y queda en manos de Adorni.
La escena llegó a ser casi tragicómica al ver a los funcionarios de la presidencia esperando que desalojen un palco.
Incluso, Karina y su comitiva no pudieron cruzar a Diputados, donde preside Martín Menem, porque los accesos a la Cámara Baja estuvieron cerrados hasta la finalización de la sesión.

