Después de la feria judicial de verano, se reanudó el juicio del caso Cuadernos de las Coimas, en el que Cristina Kirchner está acusada como jefa de una asociación ilícita que se dedicó a la recaudación de sobornos. Este martes la audiencia se inició con las cuestiones preliminares, es decir, los planteos de la defensa. Cuando expuso el abogado de la ex mandataria, pidió la nulidad del caso, habló de la «estafa de los arrepentidos» y afirmó que confesaron bajo un sistema extorsivo.
El aceitado circuito de sobornos tiene como imputados, también, a Julio De Vido, José López y más de medio centenar de empresarios, muchos de quienes admitieron el pago de coimas. Ante esa estructura calificada en el requerimiento de elevación a juicio como una asociación ilícita, 29 defensas expondrán con un fin común: interrumpir el juicio que comenzó en noviembre pasado y que se erige como el mayor juicio en materia de corrupción en Comodoro Py.
La defensa de Cristina Kirchner siempre planteó que era un expediente sin sustento jurídico y que los aportes de los 31 imputados colaboradores fueron direccionados. Por otro lado, la ex mandataria señaló en diversas ocasiones que ya fue absuelta por el delito de asociación ilícita en el caso Vialidad y que no puede ser juzgada por ese tipo penal.
En esta etapa, el debate oral y público a cargo del Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7) integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli, con la intervención de la fiscalía general Fabiana León, habilitó la instancia de cuestiones preliminares.
El calendario fijó 45 minutos para cada defensa. El primero en pronunciarse fue Carlos Beraldi, sin la presencia de la ex presidenta que no está obligada a conectarse. Desde el inicio de una presentación que contó con pruebas de otro expediente, videos y entrevistas, anticipó que la conclusión iba a ser el pedido de nulidad del caso Cuadernos.
“Hablemos de la estafa de los arrepentidos. Este proceso se sostiene sobre un artificio que supone ser la supuesta Ley de los Arrepentidos, acá no se usó un mecanismo legal. Se convirtió a la justicia en un elemento de presión y chantaje”, dijo Carlos Beraldi en los primeros minutos de su exposición.
Bajo esa misma línea argumental, dijo que el proceso vulneró una garantía central de la defensa que es el derecho a declarar, al entender que las confesiones no fueron espontáneas. Puso como ejemplo a Oscar Centeno, el primer arrepentido y autor, según una pericia oficial, de los cuadernos que fueron el puntapié inicial del caso.
Beraldi después objetó “el cambio de versiones de Centeno sobre los Cuadernos”. Habló, entonces, de los cuadernos que inicialmente estaban, que después fueron quemados y los que finalmente, se incorporaron a la causa pero no todos, ya que faltan dos. Beraldi dijo que fueron manipulados y en algunos casos tuvieron alteraciones, modificaciones, “espacios en blanco para completar”.
Con el fin de dar mayor sustento a ese indicio, añadió: “Esta causa se basó en las confesiones y los cuadernos”, expresando que no hay elementos en el caso.
Durante varios minutos, el abogado cuestionó el comportamiento del fiscal Carlos Stornelli, con la finalidad de desprestigiar la investigación que contó con la revisión y aval de las instancias superiores. Hizo énfasis en su supuesto vínculo -luego desmentido en la justicia- con el falso abogado Marcelo D’Alessio, a quien señaló de “enviar mensajes de la fiscalía para quebrar a algunos arrepentidos”.
Al avanzar en su planteo, la defensa de la ex mandataria dio cuenta de otros tres casos con los que buscó dar mayor robustez a su tesis que se centra en un expediente “armado”, “forzado”, carente de pruebas que sustenten las acusaciones.
En ese momento, y poco antes de llegar a los 45 minutos impuestos por el Tribunal, Carlos Beraldi expresó: “Es tan terrible todo lo que estoy contando que me avergüenza a qué nivel se ha llegado, mi trabajo como abogado es exponer”. Y sumó el pedido final: “Que este tipo de prácticas no se vuelva a repetir, por eso pedimos la nulidad de todo, para que estas cosas no se vuelvan a repetir”.
Taxativo en su argumento, el abogado de Cristina Kirchner consideró que en este expediente “hay una nulidad evidente en esta causa”, al entender que este caso sufre de un posible forum shopping, mecanismo mediante el cual se busca direccionar las investigaciones en un tribunal determinado. En ese sentido, Beraldi remarcó que este expediente “surgió de un engaño” ya que antes de su inicio, “Stornelli y Bonadio (fiscal y juez del caso Cuadernos) habían tomado contacto directo con la prueba”.
Carlos Beraldi fue riguroso en la utilización del tiempo dispuesto para su exposición y le dijo al TOF 7 que después de todo lo que él expuso “no puede, entiendo, llegar a otra conclusión que no sea anular todo. Sobre qué base vamos a continuar un juicio años discutiendo la acusación de un fiscal que comete este tipo de actos”.
La investigación desarrollada por el fiscal Stornelli se centró en cuatro ejes: los cobros a empresarios que el chofer Centeno asentó en sus cuadernos, las maniobras ilícitas para la adjudicación de contratos de transporte ferroviario y corredores viales, y la cartelización de la obra pública civil, a través de la Cámara Argentina de Empresas Viales.
En dicho marco se determinó la existencia de una asociación ilícita liderada por Cristina Fernández y su marido, el también expresidente Néstor Kirchner, quienes organizaron “un sistema de recaudación de fondos para recibir dinero ilícito con el fin de enriquecerse ilegalmente y de utilizar parte de esos fondos en la comisión de otros delitos”.
El juicio comenzó el 6 de noviembre pasado, con la lectura de parte del primer requerimiento de elevación a juicio donde se abordaron las imputaciones por asociación ilícita, cohecho pasivo y admisión de dádivas atribuidas a los principales funcionarios acusados, entre ellos, a la expresidenta.
Sentados en el banquillo de los acusados, además de la ex mandataria, se encuentran otros 19 exfuncionarios, 65 empresarios y dos exchoferes. Están acusados de liderar, organizar e integrar -según cada caso-, entre 2003 y 2015, una asociación ilícita que funcionó en el ámbito del Poder Ejecutivo de la Nación y habría montado un sistema recaudatorio con empresas constructoras, de energía y transporte, a quienes, en contraprestación, se les adjudicaban contratos estatales.
En un informe difundido en diciembre, la fiscal León consideró que la causa Cuadernos “es la investigación de hechos de corrupción más extensa que se ha realizado en la historia judicial argentina y solo comparable a unas pocas a nivel mundial”.

