Este evento, impulsado por la comunidad y organizado por el Municipio local, se ha consolidado como un espacio de encuentro que reúne a vecinos, emprendedores, cocineros tradicionales, artesanos y visitantes en torno a una de las expresiones más auténticas del patrimonio cultural regional.
El pastelito herradureño, protagonista de la jornada, representa mucho más que una preparación gastronómica: es un saber que se transmite de generación en generación, una identidad que se prepara y se comparte en comunidad.
Desde el Ministerio de Turismo destacaron que este tipo de iniciativas fortalecen el desarrollo del turismo gastronómico y generan un impacto positivo en la economía local, promoviendo la participación de feriantes, prestadores de servicios y emprendedores.
Asimismo, remarcaron la importancia de seguir acompañando propuestas que nacen desde las comunidades y que contribuyen a posicionar a Formosa como un destino auténtico, con identidad propia y experiencias vinculadas a su patrimonio cultural.



