Un equipo internacional de investigadores descubrió en la isla de Sulawesi, Indonesia, la pintura rupestre más antigua de la humanidad. El hallazgo consiste en un estarcido de mano hallado en la cueva de Liang Metanduno, cuya antigüedad mínima se sitúa en los 67.800 años.
Este descubrimiento supera por 1.100 años al registro previo de España, el cual pertenecía a los neandertales y ostentaba el título de la obra de arte parietal más remota del planeta.
Los resultados de la investigación, publicados en la revista científica Nature, transforman la comprensión actual sobre el origen y la expansión de la cultura artística de nuestra especie.
“Creo que este hallazgo apoya la idea de que la expresión artística tiene unas raíces muy profundas; probablemente surgió en África y no apareció de golpe en un solo lugar”, indicó la Universidad de Griffith, en Australia, de acuerdo con El País.

El estarcido de Liang Metanduno, ubicado en la isla de Muna, presenta una técnica particular en la que las puntas de los dedos lucen estrechas de forma artificial.
“Las puntas de los dedos parecen haber sido modificadas deliberadamente para adquirir una forma puntiaguda, similar a garras de animales. Esto sugiere un nivel adicional de pensamiento simbólico, más allá de una marca simple o accidental”, explicó la institución al medio español.
Este estilo constituye una variante regional única de Sulawesi que ahora resulta mucho más antigua de lo que se estimó en el pasado.
Maxime Aubert, arqueólogo y geoquímico y uno de los líderes del estudio, afirmó que estos estarcidos de manos «proporcionan las restricciones de edad mínima demostradas más antiguas reportadas hasta la fecha en todo el mundo para el arte parietal que puede atribuirse a nuestra especie».

Para Adam Brumm, uno de los coautores del estudio, la pintura «podría simbolizar la idea de una estrecha conexión entre humanos y animales, algo que ya parece evidente en el arte pictórico primitivo de Sulawesi, donde conocemos al menos un ejemplo de una escena con figuras que interpretamos como representaciones de seres en parte humanos y en parte animales».
En la misma isla, ya se han descubierto numerosas cuevas con pinturas rupestres antiguas, como la cueva de Leang Tedongnge, donde en 2017 se hallaron las pinturas consideradas las más antiguas hasta la fecha, con 45.000 años de antigüedad, que representan la imagen estilizada de un jabalí.
«Ahora está claro que Sulawesi albergó una de las culturas artísticas más ricas y longevas del mundo, cuyos orígenes se remontan a los primeros asentamientos humanos en la isla, hace al menos 67.800 años«, comentó Aubert.
El enigma de Sulawesi: la pintura rupestre que reescribe la historia humana
La datación precisa se obtuvo a través de una técnica avanzada de series de uranio mediante ablación láser (LA-U-series) sobre depósitos de calcita. Los expertos atribuyen la autoría de estas obras al Homo sapiens.
Esta conclusión se fundamenta en la complejidad técnica y estilística de los dedos modificados de manera intencional, además de la coincidencia con el cronograma conocido de la llegada de los humanos modernos a la región.
El estudio indica que la presencia de este arte tan antiguo sugiere que el poblamiento inicial de Sahul -el antiguo continente que unía a Australia y Nueva Guinea- hace unos 65.000 años, incluyó viajes marítimos entre Borneo y Papúa. Esta ruta septentrional a través de la zona de Wallacea recibe ahora un fuerte respaldo arqueológico gracias a las evidencias de la cueva de Muna.

De acuerdo con el estudio, los primeros humanos modernos que alcanzaron Sahul ya poseían una cultura artística sofisticada. Este hecho posee implicaciones directas sobre la probable antigüedad de las secuencias de arte rupestre que existen en el norte de Australia, las cuales podrían ser contemporáneas.
Además del estarcido principal, los científicos analizaron otras muestras en el mismo panel que revelaron dos episodios de producción artística separados por un periodo de al menos 35.000 años. Una capa de pigmento más profunda en el mismo sitio arrojó una fecha mínima de 60.900 años, lo que confirma un uso prolongado de la cueva con fines simbólicos.
La investigación destaca que el arte rupestre de extrema antigüedad no se limita únicamente al distrito de Maros-Pangkep en el suroeste de la isla. El hallazgo en el sureste de Sulawesi ratifica que esta gran masa de tierra fue el hogar de una cultura artística vibrante y persistente durante la época del Pleistoceno Tardío.

El equipo de científicos utilizó un método que mide la desintegración del uranio en el carbonato de calcio acumulado sobre el pigmento. Según explicaron los autores, estas fechas funcionan como «límites inferiores conservadores» de la edad de las pinturas, lo que significa que las obras podrían ser incluso más antiguas de lo que indican los resultados actuales.
Este hallazgo en Indonesia cierra una brecha de 15.000 años en el registro arqueológico de los sitios de humanos modernos entre Sumatra y Australia. La evidencia de Liang Metanduno se convierte así en la prueba más antigua de la presencia de nuestra especie en la vasta región de Wallacea.

