La interna bonaerense del frente Unión por la Patria, tomando el nombre electoral de 2023, es un espectáculo para propios /as y extraños /as. Esta tarde hubo dos capítulos que distan de armonía, aún cuando las buenas intenciones surgen en off y en on, casi como un rezo a que la refriega solo sea un aporte a la reproducción del peronismo. Pero las uñas rasgan, las manos son firmes y las cúpulas galopan la fractura.
En el Teatro Argentino de La Plata, Axel Kicillof encabezó un acto de formación política elaborado por Barrios de Pie, organización que conduce Daniel Menéndez (funcionario provincial), alineada a la propuesta del Movimiento Derecho al Futuro. De todo el discurso del gobernador hay un pasaje que reviste trascendencia ya que revela una decisión tomada, pase lo que pase, no hay lugar para ceder.
«La gente hace cola como pasó en la Ciudad de Buenos Aires, pero si no puede votar perdemos todo, pierde la democracia. La solución posible para que la gente pueda votar es hacerlo en dos días distintos», propuesta de Kicillof que despertó los aplausos de funcionarios ejecutivos y legislativos, de jefes comunales presentes en el teatro donde no hay operaciones.
El gobernador también brindó su argumento que votar en dos días distintos no es más caro, «no es una cuestión económica sino se trata de evitar un caos» y luego adelantó que hará lo que hicieron la mayoría de los gobernadores: «Todos los gobernadores, los que tienen las dos elecciones juntas, desdoblaron. Es un hecho», más aplausos al anuncio de Kicillof.
A ese hecho de desdoblar tal vez se le cruce el suceso de una sesión legislativa ordinaria, con un proyecto de suspensión de las PASO pero con el agregado de elecciones concurrentes, las dos en el mismo día, como lo quiere y propone el «cristinismo junto al massismo».