La asistencia de niños y jóvenes a instituciones educativas registra un avance significativo en las últimas décadas, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Se espera que las inversiones del actual gobierno contribuyan a mejorar aún más los años de escolaridad de la población.
Iván Ojeda, director del INE, explicó que el Censo Nacional de Población y Vivienda 2022 reflejó un incremento en la presencia de niños y adolescentes en el sistema educativo, así como un aumento en los años de escolaridad en comparación con décadas anteriores.
Las cifras del 2022 muestran que el 93% de los niños de 5 a 9 años asisten a instituciones educativas, porcentaje que sube al 98% en la franja de 10 a 14 años. No obstante, en el grupo de 15 a 19 años, la asistencia cae al 66,3%, evidenciando un desafío en la retención de estudiantes en niveles superiores.
El director destacó que los programas de inversión del gobierno, como «Hambre Cero», destinado a garantizar la alimentación en escuelas y colegios, podrían mejorar la permanencia en el sistema educativo, además de contribuir a la nutrición de los estudiantes y a la reducción de la pobreza en sus familias.
Mejoras en los niveles educativos
Los datos del censo reflejan avances notables en los niveles de educación. En 1982, solo el 7% de la población accedía a educación secundaria, cifra que en 2022 ascendió al 22%. En cuanto a la educación terciaria, el aumento fue del 2,6% al 17%.
En la franja de 6 a 14 años, la asistencia escolar pasó del 81% en 1982 al 97% en 2022. En adolescentes de 15 a 17 años, la escolarización era del 36,8% en 1982 y actualmente llega al 89%.
Otro dato relevante es el promedio de años de estudio de la población mayor de 15 años, que pasó de 5 años en 1982 a 9,8 años en 2022.
Disparidad de género y diferencias urbanas-rurales
El informe del INE muestra que hasta los 14 años la asistencia escolar es equitativa entre hombres y mujeres, con un 93% en la franja de 5 a 9 años y un 98% entre los 10 y 14 años. Sin embargo, a partir de los 15 años, la brecha comienza a notarse. La asistencia masculina cae al 64%, mientras que la femenina se mantiene en 68%.
En la franja de 20 a 24 años, asiste el 28% de los varones y el 35% de las mujeres, tendencia que se mantiene en el grupo de 25 a 29 años, donde la asistencia es del 15% en mujeres y del 13% en hombres. Actualmente, el 19% de la población sigue estudios terciarios o técnicos.
En cuanto a la diferencia entre zonas urbanas y rurales, el 97% de los niños y adolescentes de 6 a 17 años asisten a la escuela en áreas urbanas, mientras que en zonas rurales la cifra es del 93%.
El promedio de años de estudio también varía según la ubicación geográfica. En Asunción, la media es de 12,6 años, seguida por el departamento Central con 10,8 años. En contraste, en Caazapá el promedio es de 8,1 años y en Boquerón, de 7,1 años.
Estos datos reflejan un avance en la educación paraguaya, aunque persisten desafíos en la retención de estudiantes en la adolescencia y la reducción de brechas entre sectores sociales y geográficos.