Martín definió el contexto actual como un «cambio de era», atravesado por el avance del comercio electrónico y nuevas formas de vinculación con los clientes. «Hoy te asesora un bot, pero todavía necesitamos la atención humana. En Tandil ese valor agregado sigue existiendo y mucha gente lo reconoce», sostuvo.
En ese sentido, planteó una tensión creciente entre el asesoramiento personalizado que brindan los comercios locales y las ventas online. «Muchas veces se atiende a un cliente, se lo asesora, y después termina comprando el producto por internet. Ahí hay una discusión sobre cómo se sostiene ese modelo», explicó.
Turismo: identidad, competencia y Semana Santa
Al referirse al turismo, Martín remarcó que Tandil debe consolidar una propuesta auténtica. «Tenemos que vender una ciudad real, que cuando el turista venga encuentre lo que vio. Ese es nuestro diferencial», afirmó.
Además, destacó atributos como la limpieza, el orden, la tranquilidad y la hospitalidad de los tandilenses. «Somos muy buenos anfitriones. Eso no lo podemos perder porque es parte de nuestra identidad», señaló.
En cuanto al posicionamiento, aseguró que Semana Santa continúa siendo el principal evento turístico. «Es como nuestro ‘Lollapalooza’. Tandil está fuertemente asociado a esa fecha y sigue siendo una referencia a nivel nacional», indicó.
Sin embargo, reconoció que la temporada viene siendo «floja» y explicó que existe una competencia interna dentro del sector. «Las cabañas han crecido mucho y ofrecen servicios como spa o piletas climatizadas, que muchos hoteles no tienen. Eso marca una diferencia en la elección del turista», analizó.
También confirmó el interés de inversores en desarrollar nuevos proyectos hoteleros de mayor categoría en la ciudad, lo que evidencia, según dijo, «la buena imagen y la demanda sostenida que tiene Tandil como destino».
Empresarios en tensión y necesidad de rentabilidad
Consultado sobre la situación del sector privado, Martín fue claro: «Hay empresarios que quieren salir, pero no es por el turismo en sí, sino por la situación económica general».
En ese sentido, describió un escenario de alta presión, baja rentabilidad y necesidad de mayor volumen de actividad. «Muchos trabajan todo un fin de semana y cuando miran la caja no queda margen. Eso hace muy difícil sostener los emprendimientos», explicó.
No obstante, destacó el perfil de quienes apuestan a seguir creciendo: «El empresario inquieto busca reinventarse, ser creativo, adaptarse a nuevas demandas y seguir compitiendo».
Crecimiento productivo y demanda en el Parque Industrial
En relación al desarrollo industrial, Martín aseguró que Tandil mantiene un fuerte dinamismo y confirmó que hay más de 35 proyectos interesados en radicarse en el Parque Industrial.
«Hoy no tenemos lugar para todos. Estamos recuperando parcelas y analizando ampliaciones, incluso con desarrollos privados», detalló.
Entre los sectores con mayor crecimiento mencionó la industria alimenticia, la metalmecánica y los desarrollos tecnológicos. «Hay una matriz productiva muy diversificada y eso es una fortaleza», afirmó.
Tránsito y logística: un desafío pendiente
Por último, el funcionario remarcó la necesidad de avanzar en soluciones para el tránsito pesado. «Es fundamental sacar los camiones de la ciudad. Es un desafío que tenemos que resolver», sostuvo.
En ese marco, anticipó que se analizan proyectos de polos logísticos que permitan ordenar la carga y descarga fuera del casco urbano. «Tiene que ser un trabajo articulado, probablemente con inversión privada o público-privada», concluyó.



