En medio de un contexto económico complejo, el bolsillo de los senadores nacionales vuelve a ser noticia. La Comisión Paritaria del Congreso cerró un incremento salarial del 12,5% para los trabajadores legislativos, una medida que, por la normativa vigente, impacta de forma automática y directa en las dietas de los senadores.
Sueldos indexados A diferencia de otros sectores, los integrantes de la Cámara Alta tienen sus ingresos atados a la actualización salarial de los empleados del Palacio Legislativo. Con este nuevo ajuste, que se aplicará de forma escalonada hasta mayo de 2026, los senadores pasarán a percibir una cifra cercana a los $11.500.000 brutos antes de mitad de año.
La brecha con Diputados La situación salarial dentro del Congreso muestra una disparidad llamativa. En la Cámara de Diputados, las dietas no están enganchadas a las paritarias de los empleados. Esto genera que, hoy por hoy, un diputado nacional cobre prácticamente la mitad que un senador, con ingresos que no alcanzan los 6 millones de pesos.
Polémica en puerta El aumento llega en un momento donde el discurso oficial pregona la austeridad, lo que promete reavivar el malestar social y el debate sobre la «indexación» de los sueldos políticos frente a una inflación que, según datos recientes, alcanzó el 5,5% en el primer bimestre del año.




