El Centre Excursionista de Catalunya (CEC), que el próximo 26 de noviembre celebra el 150 aniversario de su fundación, ha podido presumir a lo largo de su historia de una pléyade de socios ilustres y, este 2026, es oportuno destacar el nombre de Antoni Gaudí coincidiendo con el centenario de su muerte. El arquitecto se dio de alta en la Associació Catalanista d’Excursions Científiques (ACEC), precursora del CEC, en el primer trimestre de 1879, y el 11 de diciembre de ese año fue nombrado vocal de la junta bajo la presidencia del arqueólogo Eduard Tamaro, cargo que renovó en 1880, explica Antoni Olivella, vicepresidente de patrimonio del CEC.
Olivella ha recurrido a boletines de finales del pasado siglo en busca de la relación de Gaudí con la entidad excursionista, que aglutinó a la flor y nata de la intelectualidad del momento.
“Todos los arquitectos del modernismo fueron socios de la ACEC, Jujol, Puig i Cadafalch, Domènec i Montaner, Sagnier, Jeroni Martorell… Organizaban excursiones para ver el estado de diferentes monumentos”, detalla Olivella. Jeroni Martorell fue el impulsor de la sección de Arquitectura de la asociación y ocupó su presidencia en esa época.
Verdaguer leyó un fragmento del ‘Canigó’ en la salida que hicieron a Elna, en junio de 1883
El boletín mensual L’Excursionista de la ACEC documenta la entrada de Gaudí como socio; su nombramiento como vocal de la junta en 1880 y 1881, en este último año con el escritor y periodista Josep Argullol como presidente, y su participación en diferentes salidas.
L’Excursionista da cuenta del viaje, entre el 18 y 20 de junio de 1883, al Rosellón, donde se celebró un Aplec catalanista, una suerte de hermanamiento con escritores occitanos. Compartió viaje con Jacint Verdaguer, Àngel Guimerà, Narcís Oller, Artur Masriera, Alexandre de Riquer y Víctor Balaguer, entre otros. La primera parte tuvo lugar en Banyuls y al día siguiente se desplazaron a Elna para visitar el claustro de la catedral. “Los excursionistas conservarán un especial recuerdo de la lectura de un fragmento del nuevo poema de Mossen Cinto Verdaguer, titulado Canigó , que se leyó allí por primera vez”, se relata en el boletín.
L’Excursionista también describe profusamente una de sus primeras excursiones, del 20 al 21 de diciembre de 1880, a Olesa de Bonesvalls, en el Alt Penedès. Junto con Cèsar August Torras, considerado uno de los impulsores del excursionismo en Catalunya, y el historiador y jurista Pelegrí Casades formó parte de un grupo de socios que el primer día visitaron la iglesia de Sant Joan, en vías de restauración, la casa consistorial, el Centre Agrícola del Penedés y el Casino de la Unión. A la mañana siguiente, que amaneció lluviosa, se dirigieron a la iglesia de Sant Francesc, “obra que contiene notables retablos, sepulcros del siglo XIV, un claustro precioso del siglo XIII…” El tiempo no mejoró, pero siguieron adelante con su programa y a lomos de caballos atravesaron una riera cargada de agua para después recorrer el edificio del hospital de Guerau de Cervelló.
Gaudí fue elegido vocal de la junta de la entidad bajo la presidencia del arqueólogo Eduard Tamaro
El objetivo de estas salidas era comprobar el estado del patrimonio arquitectónico. Con motivo del tercer aniversario de la ACEC, el 25 de noviembre de 1879, se organizó una celebración y bajo la dirección de Gaudí “se adornaron las columnas romanas del antiguo templo de Hércules con guirnaldas y matas de hiedra”.
La pista de Gaudí en la ACEC se desvanece en 1884, cuando ya no sale en la lista de socios.

Periodista.



