La Subsecretaría de Derechos Humanos reiteró ante la CIDH que la exdirigente social jujeña debe dejar la prisión domiciliaria por corrupción y cumplir la sentencia “tras las rejas”.
La Subsecretaría de Derechos Humanos volvió a solicitar ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que Milagro Sala cumpla su condena por corrupción en cárcel común, dejando la prisión domiciliaria que mantiene desde 2017.
Sala fue condenada por asociación ilícita, fraude a la administración pública, extorsión y amenazas, durante su gestión al frente de la agrupación Tupac Amaru.
Incumplimiento de condiciones de prisión domiciliaria
Según el comunicado oficial del Gobierno, Sala habría violado las condiciones de su arresto domiciliario al cambiar de ubicación sin autorización judicial. Esto activó medidas de control y monitoreo, que la Subsecretaría considera justificadas para exigir el cumplimiento efectivo de la sentencia.
El texto oficial añade que la exdirigente social habría intentado presentar la acción judicial como un “hostigamiento” y “fabricar un relato” para sostener un privilegio injustificado.
Postura del Gobierno sobre derechos humanos y privilegios
El Gobierno sostuvo que Argentina cumple con sus obligaciones internacionales y calificó la medida de la CIDH como un “beneficio que mantiene en la comodidad de su hogar a un criminal que robó a los pobres”.
Además, subrayó que los derechos humanos deben proteger a las personas, pero no garantizar impunidad a condenados que se enriquecieron a costa de los ciudadanos de bien.
Reafirmación de la política del Ejecutivo
La Subsecretaría de Derechos Humanos reafirmó la postura del presidente Javier Milei, orientada a eliminar privilegios para condenados con sentencias firmes y asegurar que los procesos judiciales se cumplan de manera efectiva, incluso cuando se trate de figuras políticas de alto perfil



