Su capacidad cuadruplica la de aeronaves tradicionales y puede volar en condiciones extremas. Desde la empresa advierten que Argentina tiene menos recursos aéreos que otros países de la región.
El Sikorsky S-61 puede transportar hasta 19 brigadistas y descargar más de 4.000 litros de agua por operación. Foto: AeroGuardian
En plena temporada de incendios forestales, el helicóptero Sikorsky S-61, considerado el más grande en su categoría civil en Argentina, comenzó a operar en la región patagónica para reforzar el combate contra el fuego.
El tema fue abordado en “Cumbre a la Carta por AM Cumbre 1400”, donde el presidente de Aeroguardian, Matías Osterc, explicó las prestaciones técnicas de la aeronave y la situación del país en materia de recursos aéreos.
En diálogo con los periodistas, el empresario detalló que el helicóptero puede transportar hasta 19 brigadistas y descargar entre 4.000 y 4.500 litros de agua, superando ampliamente la capacidad de helicópteros livianos y semipesados que operan habitualmente en el manejo del fuego.
La aeronave es bimotor y cuenta con sistemas de seguridad que permiten amerizar y flotar en caso de fallas sobre superficies acuáticas, lo que amplía su margen operativo en lagos y embalses de montaña. Además, puede continuar operando con ráfagas intensas de viento, como ocurrió en incendios recientes donde fue la única aeronave que mantuvo actividad.

Sin embargo, el alto costo operativo —que ronda los 30 a 35 mil dólares por hora de vuelo— y la escasez de unidades disponibles en el mercado internacional limitan su despliegue.
Osterc advirtió que Argentina cuenta con menos de 30 aeronaves en total para combate de incendios, una cifra muy inferior a la de países vecinos como Chile, que puede disponer de cerca de 200 durante la temporada alta.
La falta de previsibilidad en contrataciones y la necesidad de licitaciones anticipadas también influyen en los costos y en la disponibilidad de equipos en momentos críticos.
Mientras los incendios forestales se vuelven cada vez más frecuentes e intensos, la discusión sobre inversión sostenida en recursos aéreos vuelve a instalarse como un punto clave en la agenda pública.

La entrevista
– Matías Osterc, presidente de Aeroguardian, ¿qué características tiene el helicóptero Sikorsky S-61 que está operando en la Patagonia?
– Es un helicóptero civil de gran porte, considerado el más completo en su tipo en el mercado argentino para combate de incendios. Puede transportar entre 17 y 19 brigadistas y cargar entre 4.000 y 4.500 kilos. Desarrolla hasta 150 nudos y es el helicóptero más grande en operación civil contra incendios en el país.
– ¿Qué lo diferencia de otras aeronaves que operan en el manejo del fuego?
– En Argentina operan helicópteros livianos y semipesados, que pueden descargar entre 800 y 1.300 litros de agua. Este helicóptero prácticamente cuadruplica esa capacidad. Además, es bimotor, con dos turbinas, y tiene una particularidad muy importante: en caso de falla sobre agua, puede amerizar y flotar. Eso aumenta muchísimo la seguridad en operaciones sobre lagos o fuentes profundas.
– ¿Es de fabricación militar?
– No, esta versión es civil. La mayoría de los helicópteros pesados en el mundo fueron diseñados originalmente para uso militar y luego adaptados al sector civil. Pero el S-61 tiene versión civil de origen. Es la misma marca que utiliza el presidente de Estados Unidos, por ejemplo.
– ¿Cómo impactan las condiciones extremas de incendio en su operación?
– Tiene mayor resistencia que helicópteros livianos. En el incendio de Cholila, con ráfagas de hasta 50 nudos, fue el único helicóptero que siguió operando. Las aeronaves pesadas tienen menos restricciones operativas en condiciones adversas.
– ¿Cuánto cuesta operar un helicóptero de estas características?
– No puede costar menos de 30 a 35 mil dólares la hora de vuelo, considerando tripulación, logística y operación. Son aeronaves que consumen entre 600 y 1.000 litros por hora. Además, la anticipación en los contratos influye mucho en el precio. Cuando se contrata de urgencia en plena temporada alta, los valores pueden duplicarse o más.
– ¿Cómo está Argentina en comparación con otros países?
– Estamos deficitarios en cantidad de aeronaves para la superficie que queremos proteger. Chile, por ejemplo, puede tener cerca de 197 aeronaves en temporada alta. En Argentina no superamos las 30. Sin inversión sostenida, el problema será recurrente.



