La sanción del Presupuesto 2026 impacta directamente en la educación y, en específico, en las escuelas técnicas. Es que, con la nueva ley aprobada en el Senado, esta modalidad de educación pierde el fondo específico con el que fomentaba enseñanzas estratégicas.
Cabe recordar que desde 2005, a través de la Ley 26.058 de Educación Técnico Profesional, se contaba con un fondo de enseñanza técnico profesional del 0,2 por ciento del ingreso corriente del Estado nacional que debía abastecer estas instituciones, que luego se distribuiría en forma coparticipable a las provincias. Según Ricardo De Gisi, director provincial de Educación Técnico Profesional, esta cifra comenzó a verse afectada al comienzo de la gestión de Mauricio Macri.
“Desde el 2005 hasta el inicio de su gobierno, de alguna manera la cifra se sostuvo. Durante la gestión de Macri no se cumplió, tampoco en los dos años de la pandemia. En tanto, en los años restantes del gobierno de Alberto Fernández entramos en un proceso de recuperación casi llegando a ese 0,2 por ciento, pero con Milei venimos en franco retroceso presupuestario hasta ahora que vino la derogación absoluta”, explicó en comunicación con Radio Universidad.


El futuro de las escuelas técnicas
La provincia de Buenos Aires tiene 800 instituciones técnicas registradas, a las cuales asisten medio millón de alumnos bonaerenses por año, aproximadamente el 40 por ciento de la matrícula. Según De Gisi, la derogación en el presupuesto de las escuelas técnicas “es una amenaza a la modalidad”.
“Por primera vez en 20 años es derogado el fondo que crea la Ley de Educación Técnico Profesional, fondo que garantizaba cierto desarrollo de condiciones materiales para el despliegue, la jerarquización y el fortalecimiento de la educación técnico profesional a nivel federal. Además de los insumos, el fondo también financiaba el equipamiento de los entornos formativos, las obras de infraestructura, la formación docente inicial y continua y acciones de formación profesional para estudiantes de educación secundaria”, expresó.
En este contexto, señaló que, si bien las escuelas no cerrarán, sí perderán los materiales necesarios para las prácticas. “Desde hace más de 120 años, la tarea fundamental de la educación técnico profesional es la formación para el mundo del trabajo. Cuando uno desestructura esa inversión pública, lo que está haciendo es apostar a un país que precariza su modelo de desarrollo, que no genera valor ni buenas condiciones de inserción ocupacional para su población”, alertó.
Por último, De Gisi declaró que se trata de un problema “mucho más complejo” vinculado a una serie de políticas nacionales “desestructurantes” de un modelo de desarrollo que incluye lo ocupacional, el trabajo digno y el empleo formalizado. “A nivel federal aun nos resta pelear por lo poco que quedó de ese presupuesto. Luego, seguiremos luchando por nuestras reivindicaciones, como siempre lo hicimos”, cerró.



