Kicillof habla en el Teatro Argentino de La Plata en un encuentro de formación política. La legislatura estaba lista para retomar del cuarto intermedio y todo se levantó hasta las 17 horas. Antes de este juego de pinzas, La Cámpora, Cristina, Máximo, lanzan un documento con la firma de Intendentes aliados, allí está Mariel Fernández, senadores y diputados nacionales, incorporando a Rectores de universidades, aparece el de Moreno pero Andrade no firmó el comunicado.
Lleva el título de Carta Abierta a la Militancia y el subtítulo lo explica todo: UNA SOLA NACIÓN, UNA SOLA PROVINCIA, UNA SOLA ELECCIÓN. El último eje es lo opuesto a lo que tiene decido hacer el gobernador de la Provincia de Buenos Aires: elecciones desdobladas, no hay retroceso. Hay dos párrafos de alto cuestionamiento político a Kicillof porque califican su propuesta como «funcional a Milei y que copia el modelo electoral macrista de CABA».
1- La propuesta de desdoblar las elecciones, en cambio, acentúa el descalabro que ya produjo Milei al impulsar la Boleta Única de Papel. Desde lo operativo, un desdoblamiento electoral, por primera vez en más de 40 años de Democracia, requeriría una extraordinaria preparación logística, presupuestaria y de recursos humanos provinciales, que se complejiza al extremo por los escasos meses que restan hasta la elección. Así lo ha señalado, por resolución, la justicia electoral federal, al sostener que “podría representar el escenario más complejo y costoso desde la perspectiva de la gestión electoral en la Provincia de Buenos Aires. A su vez, desde lo político, el desdoblamiento fragmenta la elección provincial en ocho elecciones seccionales con ocho boletas diferentes, confunde a la gente y dispersa la potencia de nuestro mensaje porque lo diluye en ocho campañas electorales y balcaniza al peronismo al repartirlo entre las campañas locales y la discusión nacional«.
2- En la ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri desdobló las elecciones precisamente para no enfrentar a
Milei, para elegir legisladores sin discutir sobre el proyecto nacional. Como opositores, no podemos
usar las mismas tácticas que los aliados del gobierno. Inevitablemente la provincia y el país
comparten un mismo destino; y eso no se puede desdoblar.