El partido tuvo de todo: desde una expulsión, un gol anulado y un remate al palo. La alegría cayó para el lado de los Reds, que estiraron su ventaja en la Premier League con un golazo.

PAUL ELLIS/AFP fotos.
EFE
Un gol de Diogo Jota —que posteriormente fue sustituido por Darwin Núñez— decidió un polémico derbi en el que el Liverpool pidió una expulsión por una peligrosísima entrada de un rival y el Everton tuvo un gol anulado y un remate al palo cuando el empate aún imperaba en el marcador.
El último partido entre estos dos equipos antes de que Goodison Park, el mítico estadio del Everton sea derribado, acabó con triunfo de los locales, como viene siendo habitual en los últimos años. Ni la vuelta de David Moyes a Anfield sirvió como remedio para los azules, que, eso sí, pudieron adelantarse perfectamente en la primera parte si Beto, su delantero, hubiese estado más fino.
El brasileño tuvo un gol anulado por un offside de centímetros y, minutos después, estrelló en el palo un mano a mano.
Muchos hinchas del Liverpool se concentraron, por el contrario, en lo que pasó al minuto 11 cuando el futbolista James Tarkowski hizo una barrida y dejó toda la suela del zapato muy arriba, tras la que, después de tocar la pelota, se llevó puesta la pierna del argentino Alexis Mac Allister.

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La entrada fue sancionada con tarjeta amarilla, pero hubo VAR para revisarla y parecía que el central inglés sería expulsado. En la televisión británica, que aseguraron que tuvo suerte, la calificaron como una jugada para «romper piernas».
Para sorpresa de Anfield, el VAR decidió no expulsarlo y el Everton, con polémica, siguió con 11 jugadores sobre la cancha.
Esto no fue suficiente para parar a un Liverpool que, sin ser brillante, se llevó el encuentro gracias a una de las pocas ocasiones claras de las que dispuso.
Jota agarró la pelota en la zona frontal del área, dribló a dos jugadores y engañó a Jordan Pickford en el disparo. Un golazo para decidir este partido y darle al Liverpool una histórica victoria: la número 100 frente al Everton.
La otra polémica
Otra jugada que también se robó los flashes fue el choque a destiempo del golero Pickford sobre Darwin Núñez, quien lo anticipó en el área y cayó luego de sentir el contacto. El árbitro no sancionó penal porque previamente había sido offside.
La victoria del Arsenal el pasado martes contra el Fulham le había metido presión al cuadro del artiguense, que igual volvió a dejar su ventaja en la tabla de posiciones a 12 puntos y está cada vez más cerca de ganar una nueva Premier League: son punteros con 73 puntos, a falta de ocho fechas.
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