En las últimas horas, un breve momento ocurrido dentro de la casa de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) comenzó a circular con fuerza entre los seguidores del reality.
El fragmento tiene como protagonista a Luana Fernández, quien quedó en el centro de la conversación luego de que se descubriera un tatuaje en su brazo del que decidió no hablar públicamente.
La situación ocurrió mientras la participante se encontraba recostada en el sillón junto a Lolo Poggio. En ese momento, Poggio reparó en el diseño y le preguntó con curiosidad: “¿Qué es o qué significa ‘Wifi’?”, en referencia al tatuaje que alcanzaba a verse en su piel.

La reacción de Luana Fernández ante el descubrimiento de su misterioso tatuaje
La reacción de Luana fue inmediata. Según se puede escuchar en el video que se difundió en redes, la jugadora respondió “No” y, al mismo tiempo, realizó gestos con la mirada que indicaban claramente que no quería profundizar en el tema. Acto seguido, cambió de conversación, evitando dar cualquier explicación sobre el origen o el significado del tatuaje.
El momento no pasó desapercibido para el fandom del programa. Tras la difusión del clip, los internautas comenzaron a especular sobre el posible vínculo del tatuaje con la organización “Wifi”, asociada al influencer uruguayo Yao Cabrera.
El caso judicial de Yao Cabrera, el youtuber con el que vinculan a Luana de Gran Hermano
El nombre de Yao Cabrera, que apareció en algunas de las teorías compartidas en redes respecto al significado del misterioso tatuaje de Luana, está vinculado a una causa judicial que tuvo amplia repercusión en Argentina.
Según trascendió en la causa, algunos de los hechos investigados habrían ocurrido durante el período de aislamiento por la pandemia de coronavirus en la llamada “Mansión WIFI”, una propiedad ubicada en el barrio San Marco, en el partido bonaerense de Escobar, donde se habrían producido distintos episodios de abuso denunciados ante la justicia.

El influencer uruguayo, de 27 años, fue detenido en la provincia de Córdoba luego de que la Cámara Federal de Casación Penal rechazara un recurso presentado por su defensa y confirmara una condena a cuatro años de prisión.
La sentencia se relaciona con delitos vinculados a trata de personas con fines de explotación sexual y laboral y reducción a la servidumbre.
Cabrera había alcanzado gran popularidad en internet, llegando a reunir alrededor de 35 millones de seguidores en sus redes sociales, muchos de ellos menores de edad. Parte de las denuncias que derivaron en la investigación estaban relacionadas con las actividades de su organización conocida como Mansión/WIFI.

La causa se inició a partir de una denuncia presentada por el manager de medios Jorge Zonzini. Durante la investigación también se incorporaron los testimonios del editor Mariano Fernández y de la diseñadora gráfica Giovana De Mitole, quienes aseguraron haber sido víctimas de explotación laboral y sexual.
Además, la jueza federal Nada Flores Vega ordenó abrir una investigación paralela por presunto lavado de activos, proceso que también involucra a personas cercanas al entorno del influencer, entre ellas los creadores de contenido Candela Díaz, Kevin Macri, Diego Llamazares, Irupe Cabrera, Matías Cabrera, Ulises Magic y Juan Pablo Barbot.
El caso judicial no termina allí. Cabrera también espera enfrentar otro juicio en el que se investigan acusaciones por presunta corrupción de menores, facilitación de la prostitución y venta de estupefacientes.

