El Gobierno nacional busca acelerar la discusión en Diputados tras el crimen de Kim Gómez, en el que el principal sospechoso es un menor de 17 años.
La intención es retomar el proyecto de Reforma Penal Juvenil, que propone reducir la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, con la posibilidad de que en ciertos casos se aplique desde los 12 años.
Contexto del debate
El proyecto había sido presentado en 2024 luego del asesinato de un playero en Rosario a manos de un adolescente de 15 años. En su momento, contó con apoyo del PRO, la UCR y algunos sectores del peronismo, pero la discusión quedó pendiente en la Cámara Baja. Ahora, con el nuevo caso en agenda, el oficialismo busca darle prioridad.
Principales puntos del proyecto
Dispone programas educativos, de formación ciudadana, deportivos y tratamientos médicos para adolescentes en conflicto con la ley.
Los jóvenes estarán bajo supervisión de adultos designados dentro de la administración pública.
Se estima un costo de implementación de $75.298 millones por año.
El sistema penal juvenil en crisis
Un informe del Comité Nacional Para la Prevención de la Tortura expuso las graves falencias en los centros de detención juvenil:
Uso discrecional de psicofármacos sin control médico.
Deficiencias de higiene y mantenimiento.
Infraestructura precaria y falta de espacio para recreación.
Falta de establecimientos en 13 provincias, con Tierra del Fuego sin ninguno.
Si bien todos los bloques coinciden en la necesidad de una reforma, sectores de la oposición advierten que sin inversión en infraestructura y asistencia, la baja de imputabilidad solo agravaría la crisis del sistema penal juvenil.