Buenos Aires, 30 noviembre (NA) — Por DARIO LOPERFIDO | La decadencia de la Argentina peronista se ve cada vez más clara. Tiene que ver con la política, pero, además, tiene que ver con todos los lugares institucionales que la mafia copó, por eso es tan difícil de cambiar. Muchos de los lugares de poder están tomados por mafias cuyos integrantes son muy brutos y están en los lugares para robar y para favorecer a los peronistas.
La Argentina es tan difícil de cambiar porque no alcanza con cambiar el gobierno. el peronismo ha copado el futbol, los sindicatos, parte de la justicia, muchos medios de comunicación, muchas instituciones intermedias y, por supuesto, muchos lugares de la política.
Es increíble que el presidente de la AFA sea el Chiqui Tapia, es un nivel de decadencia difícil de describir. Tapia empezó a escalar cuando se casó una hija de Moyano llamada Paola que tiene actividades en el gremio de camioneros. Paola tuvo un momento de fama porque se supo que iba de vacaciones a Miami en avión privado. En la Argentina casarse con una Moyano es la escalera al éxito. El burro de Tapia lo vio y terminó millonario y presidente de la AFA. Es como, en otros países, casarse con una heredera al trono o con la hija de una empresa líder. Ese es el nivel de desastre que es la Argentina en el que los Moyano representan el ascenso social. Por supuesto, hacen desastres en los lugares porque su vocación es robar y favorecer a sus amigos. El futbol argentino es un desastre organizativo y con permanentes sospechas de arreglos de partidos. Tapia tuvo suerte con el equipo argentino que salió campeón del mundo. La explicación es que esos jugadores se formaron en otras ligas, no en la liga argentina que es una calamidad como se vio en el campeonato que le acaban de da a Rosario Central. En ningún lugar del mundo se ven cosas así. El peronismo rompió todo.
Argentina es el país donde APTRA le da un Martin Fierro a una bestia antisemita llamado Santiago Cúneo que, por supuesto, es peronista. Un país donde está normalizado que ser una lacra es la garantía de éxito.
Por eso es tan difícil cambiar la Argentina. Está el gobierno y están todas las instancias de poder ocupadas por maleantes que tienen dinero y arreglos con el poder.
Los sindicatos son una muestra del desastre y cada gobierno que se metió con ellos salió perdiendo. Son todas organizaciones mafiosas que hay que ir rompiendo para que la política peronista deje de alimentarse de ellos. La reforma laboral y la reforma sindical son claves para romper mafias. La política tiene que dejar de dar trato de honorables a mafiosos. Es ahora el momento ya que están saltando a la luz todas las barbaridades. Hay que librar a la gente de la presión de esta gentuza que hace quebrar empresas y se queda con el dinero de los ciudadanos.KAAGwAADAAAAAAAAAAAVZw
La argentina peronista colonizó organizaciones y la cabeza de mucha gente desde el 83. Los cuatro gobiernos kirchneristas profundizaron la decadencia hasta el infinito. Negociar con ellos es reconocer su autoridad. Ningún país serio floreció arreglando con la mafia. A la mafia se enjuicia y se la manda a prisión. Solo así se puede hacer un país digno.
Especial para la Agencia Noticias Argentinas.

