La situación de salud de Bruce Willis genera mucha conmoción y tristeza. Además, a medida que pasa el tiempo, se conocen nuevos datos sobre las instancias previas a su diagnóstico de demencia frontotemporal, confirmado en febrero de 2023, y se revelan datos actualizados sobre su estado.
En este sentido, tal como indica una nota del sitio Healthline, Emma Heming Willis, modelo y mujer del actor, contó en una entrevista con Katie Couric para Town & Country, que Bruce comenzó con algunas dificultades en el habla. Pero fueron tomadas como una situación de base de su infancia.
“Cuando era chico tartamudeaba mucho. Fue a la universidad y ahí un profesor de teatro le dijo: Tengo algo que te va a ayudar”, contó Emma.
Con la técnica aprendida, advirtió que podía memorizar un texto y decir sus diálogos sin trabarse.“Bruce tartamudeó pero supo disimularlo muy bien”, completó.

Por eso, cuando empezó a tener impedimentos para lograr una comunicación fluida ni él ni su entorno se alarmó y simplemente pensaron que se trataba de una vuelta de esa condición ya histórica para él.
“Jamás hubiera imaginado que alguien tan joven podía presentar demencia”, completó Heming.
Luego, como cuenta en la edición española de la revista Hola, irrumpieron otras señales también ambiguas y desconcertantes. Entre ellas, cambios en la conducta y en la forma de relacionarse.
«Antes de comprender que el cerebro de Bruce estaba cambiando por una enfermedad me sentía, sobre todo, confundida», afirmó Emma en su libro Un viaje inesperado, publicado por Ediciones Cúpula.

En otro tramo del libro, por su parte, describe una escena cotidiana muy esclarecedora, tal como cita Hola. «Empecé a notar que desconectaba cuando estábamos en una cena o reunión con toda la familia. Se sentaba y dejaba que todos los demás hablaran, sin aportar mucho».
Estas reacciones sorpresivas tuvieron impacto como pareja. “En algún momento nuestra relación empezó a deteriorarse. Había conversaciones que yo recordaba de manera diferente a como las recordada Bruce. Y parecía haber muchos malentendidos entre nosotros”, recuerda.
“¿Está fingiendo? ¿O me estoy volviendo loca?”, se pregunta en ese momento.

Esa confusión, continúa la nota de Hola, es habitual. La razón es que la enfermedad empieza de forma progresiva y sutil, y durante un tiempo todo parece confuso. De hecho, de acuerdo a la Sociedad Española de Neurología, el diagnóstico de muchas demencias puede retrasarse más de dos años.
Emma reveló a principios de este año que Willis no sabe que tiene demencia frontotemporal. “No es que lo niegue. No es que lo evite. Simplemente, su cerebro ya no puede reconocerlo. Nunca ató cabos”, dijo.
También agregó que a ella eso le resulta, en cierta medida, tranquilizador. “No porque no duela, si no porque no hay sufrimiento añadido. Porque no hay angustia por lo que se pierde cuando no se sabe que se está perdiendo”.
Por otro lado, hace unos meses también reveló que destinó un espacio exclusivo para él con todos sus requerimientos y necesidades.

