Buenos Aires se prepara para una semana de pura ebullición. La ciudad, con miles de fanáticos, viven una cuenta regresiva cargada de una ansiedad palpable: Erreway, la icónica banda que supo marcar a fuego a toda una generación, está a sólo un día de su esperado e histórico reencuentro con el público argentino en el imponente Movistar Arena. Un momento de pura emoción, una mezcla inigualable de nostalgia y euforia que reafirma que el fenómeno de la banda sigue más vivo que nunca.
Serán una serie de ocho conciertos únicos. Las entradas para siete de esas funciones –el 29 y 30 de agosto, el 3, 4, 16, 17 y 23 de septiembre– ya están completamente agotadas, dejando solo las últimas disponibles para la función del 24 de septiembre. Un verdadero hito que superó todas las expectativas, demostrando el poder intacto de la banda a más de dos décadas de su nacimiento.
Este esperado regreso al escenario nacional forma parte de una gira mundial que ya es un éxito rotundo. El “Erreway World Tour 2025 – Juntos Otra Vez” había logrado vender más de 300.000 entradas a lo largo y ancho del globo. Con veinte conciertos ya realizados en diez países –incluyendo plazas tan diversas como Grecia, Italia, España, Chipre, México, Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Uruguay–, la banda ya se consolidó como la gira más global del año.

A más de dos décadas del furor que generaron como parte de la exitosa tira juvenil Rebelde Way, creada por la inigualable Cris Morena, el trío compuesto por Camila Bordonaba, Felipe Colombo y Benjamín Rojas volvió a unirse para desatar la locura. Originalmente conformado también por Luisana Lopilato, esta versión de Erreway, en formato trío, ya lanzó nuevo material como el disco Vuelvo en 2021 y los singles Coulotte sexy y Dos segundos en 2024, con millones de reproducciones en plataformas digitales.
Con todo listo para el primero de los ocho shows en Buenos Aires, la ciudad espera el silbido inicial de una serie de noches que prometen ser épicas. El reencuentro de Erreway con su gente no es sólo un concierto, es la confirmación de que hay fenómenos que resisten el paso del tiempo, se reinventan y vuelven a escribir su propia historia, cruzando fronteras y miles de corazones.