El tren Once-Bragado, parado: un mes sin servicio por control de vías
El ramal del Sarmiento estará suspendido desde el 8 de abril por una inspección técnica entre Mercedes y Bragado. La medida ocurre tras un descarrilamiento y en pleno ajuste ferroviario del Gobierno.
Otra vez el tren se frena, pero esta vez no por desperfectos técnicos ni por obras de ampliación. A partir del martes 8 de abril, el servicio de pasajeros entre Once y Bragado quedará suspendido por un mes completo. La razón oficial: hay que revisar el estado de las vías entre Mercedes y Bragado. La razón de fondo: el Estado se está reacomodando, apurado por la emergencia ferroviaria que decretó el Gobierno nacional, y en ese reordenamiento lo primero que se detiene es el tren.
La medida afecta a cientos de pasajeros que, día tras día, eligen el ramal del ferrocarril Sarmiento como opción económica para conectar el oeste bonaerense con la Capital. Pero desde esta semana tendrán que buscar otras alternativas, más caras, más incómodas y, muchas veces, más inseguras.
Un traspaso con consecuencias
El tramo que será inspeccionado —150 kilómetros de vía entre Mercedes y Bragado, 40 de ellos de doble vía— fue transferido desde Trenes Argentinos Cargas a Trenes Argentinos Operaciones. Esa burocracia ferroviaria tiene impacto real: cada traspaso implica nuevos controles, revisiones técnicas y, sobre todo, parates prolongados para los usuarios.
Según informó la Secretaría de Transporte, se utilizará una dresina para medir el estado de las vías y una inspección manual para establecer las velocidades seguras. Con eso se definirá si el servicio puede volver a circular y bajo qué condiciones.
El descarrilamiento que marcó el ritmo
El 26 de marzo, un tren que hacía el trayecto Bragado-Once descarriló cerca de Mercedes. No hubo heridos, pero sí una señal de alerta que empujó a la revisión urgente.
No fue una sorpresa: el estado de las vías y la falta de mantenimiento son una constante que arrastra el sistema ferroviario. Lo que sí sorprende es que se necesite una emergencia para hacer lo básico: revisar si las vías están en condiciones de ser usadas.
Entre la precariedad y la espera
Mientras el gobierno ajusta, reorganiza y transfiere responsabilidades, las consecuencias las paga el pasajero. La promesa es que el servicio se reanudará el 5 de mayo, pero nadie asegura que eso ocurra sin contratiempos. El país que alguna vez se enorgulleció de su red ferroviaria hoy discute si puede garantizar que un tren no se salga de las vías.
Y en esa discusión, una vez más, el tren no arranca.