Tras semanas de incertidumbre y tareas de mantenimiento intensivo, el servicio ferroviario a Bragado de larga distancia entre la Ciudad de Buenos Aires y esa ciudad bonaerense estaría próximo a reanudarse.
La vuelta de este ramal representa no solo una noticia esperada por cientos de usuarios, sino también un punto clave en la conectividad del interior bonaerense.
Luego del accidente ocurrido el pasado 26 de marzo en las inmediaciones de Mercedes —cuando una formación descarriló al tomar una curva—, la empresa estatal Trenes Argentinos Operaciones suspendió de forma preventiva el servicio de larga distancia del Tren Sarmiento. Desde entonces, se realizaron tareas de revisión del tendido de vías, especialmente en el tramo afectado, lo que llevó a la paralización completa del ramal a Bragado.
Sin embargo, según fuentes ferroviarias y datos extraoficiales, el servicio a Bragado volvería a estar operativo a partir del lunes 5 de mayo. Si bien la información aún no fue confirmada de manera oficial por la Secretaría de Transporte de la Nación, se espera que en los próximos días se habilite la venta de pasajes para ese periodo.
Bragado, un ramal clave para el oeste bonaerense
La ciudad de Bragado representa una de las cabeceras más importantes del ramal del Sarmiento. El regreso de este tren no es menor para los habitantes de la zona y las localidades intermedias, que ven en este servicio una alternativa económica, segura y federal para conectarse con la capital del país.
La interrupción, que ya lleva casi cinco semanas, obligó a muchos usuarios a optar por colectivos o transportes privados, con costos más elevados y menor frecuencia. “Volver a tener el tren significa recuperar una herramienta esencial para quienes estudian, trabajan o necesitan viajar por razones médicas o familiares”, aseguró una fuente cercana al sector ferroviario.
Por qué se redujo el recorrido del Tren Sarmiento
No obstante, el regreso del servicio a Bragado no implicará aún la recuperación completa del histórico trayecto del Tren Sarmiento. Desde fines del año pasado, el recorrido fue recortado y ya no llega a las localidades de Carlos Casares, 9 de Julio y Pehuajó.
Las razones oficiales para esta decisión fueron varias. En primer lugar, un informe técnico alertó sobre el deterioro del tendido ferroviario en esos tramos. En segundo lugar, se impusieron restricciones de velocidad que redujeron significativamente la competitividad del tren frente a otros medios de transporte, como micros o combis.
A estos factores técnicos se sumó el argumento económico: según voceros de Trenes Argentinos, la interrupción del tramo completo permite un ahorro mensual estimado en 117 millones de pesos. Esto abrió un debate sobre la sustentabilidad del sistema ferroviario de larga distancia y su papel en la integración territorial.
Una oportunidad para repensar el rol del tren en el país
La posible reactivación del servicio a Bragado pone sobre la mesa un tema recurrente: el futuro del tren como política de Estado. Mientras algunos consideran que mantener los ramales en funcionamiento es una inversión necesaria para promover el desarrollo de las regiones del interior, otros sostienen que deben priorizarse los tramos con mayor demanda y rentabilidad.
Lo cierto es que cada vez que un tren vuelve a circular, se reactiva no solo una línea férrea, sino también una red de vínculos sociales y económicos que beneficia a comunidades enteras.
Por eso, el regreso del Tren Sarmiento a Bragado no es solo una buena noticia para quienes esperan ese servicio con ansias, sino también un símbolo de lo que se puede lograr con decisión política y compromiso con el transporte público.
Ver también
Sangre que salva: una colecta universitaria que moviliza solidaridad y conciencia
La UNLu realizó este martes una jornada de colecta de sangre, organizado por la casa …