El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha acordado con Renfe, Iryo y Ouigo oficializar una prolongación de los tiempos de viaje entre Barcelona y Madrid unos 25 minutos para tratar de adaptar los horarios comerciales a las limitaciones temporales de velocidad vigentes. De esta manera, el tren directo más rápido que unía las dos grandes ciudades españolas en dos horas y 36 minutos pasará a hacerlo oficialmente en tres horas. Eso, en el mejor de los casos, ya que la gran cantidad de puntos en los que los maquinistas se ven obligados a reducir la velocidad alargan el tiempo de viaje hasta las tres horas y media en el mejor de los casos.
Con los nuevos horarios oficiales se pretende evitar que los retrasos que se van acumulando a lo largo del día hagan la bola aún mayor, como viene pasando desde hace dos semanas. Las tres empresas han aprovechado para prescindir de algunas circulaciones en un momento en el que la caída de pasajeros está siendo importante.
La medida se oficializará a partir de este jueves y se suma a la supresión de los últimos trenes de la jornada para que los técnicos especializados puedan llevar a cabo las tareas de mantenimiento durante la franja nocturna. Con algunas de las actuaciones de reparación previstas de manera más inmediata se espera levantar las limitaciones de velocidad y poder recuperar algo de tiempo para poder cumplir esos nuevos horarios que están provocando que el tren de alta velocidad que hace todas las paradas acabe tardando más de cinco horas de Barcelona a Madrid.
Pese a extender el tiempo de viaje, Renfe e Iryo no tienen previsto recuperar las indemnizaciones por retraso, conscientes de que la situación dista todavía de recuperar la normalidad.

Redactor de La Vanguardia especializado en infraestructuras, movilidad y urbanismo. También escribe de ferias y congresos. Antes siguió la actualidad de l’Hospitalet y el Baix Llobregat, donde está ligado a proyectos de información local



