«Han quebrado un héroe», dice Elisa Carrió. Habla de Héctor “Toty” Flores, exdiputado de la Coalición Cívica-ARI, su partido, que la acompañó como compañero de fórmula presidencial en las elecciones primarias de 2015, dentro de Juntos por el Cambio, y hoy asumió como funcionario del intendente peronista de La Matanza, Fernando Espinoza.
Lilita, que atiende a Clarín desde su casa de Exaltación de la Cruz, es categórica. “No hay juicio moral, mi cariño por él va a seguir”, aclara. “Quebró su cooperativa, él resistió a todo durante 30 años, pero ahora no pudo renovar sus máquinas, y mucha gente depende de él, que responde a un movimiento social”, explica.
Para Carrió, la situación del dirigente que la supo acompañar durante tantas décadas era desesperante. “No hay juicio moral ─repite─, no se le puede pedir heroicidad frente al hambre, pero yo no puedo ser cómplice, hay cosas que están bien o mal”, afirma a Clarín, en referencia a lo sucedido.
Además de una amistad histórica, a Lilita y Toty los unía el emprendimiento de ropa que tiene la exdiputada, “By Lilitas”, cuyas prendas eran confeccionadas por “La Juanita”, la cooperativa que Flores fundó en Gregorio de Laferrere en medio de la crisis de 2001, en rechazó la política de planes sociales.
Sin embargo, la actual crisis que atraviesan muchos emprendimientos del conurbano no fue ajena a su espacio e hizo que el dirigente social llegara a un punto crítico de no poder seguir haciendo los vestidos, blusas y tapados de la marca.
Sin fondos para sostener las iniciativas de la cooperativa, Flores tomó la decisión de acercarse a Espinoza y juró este viernes como subsecretario de Economía Social y Productiva, frente al intendente al que combatió las últimas dos décadas.

Así, en apenas un instante, concretó lo que muchos detractores del barón de La Matanza consideran un nuevo capitulo de transfuguismo político. Un pecado político mortal para alguien que siempre pregonó la moral como bandera.
«Toty» Flores fue un ladero fiel de Lilita, desde sus momentos de mayor éxito político hasta los peores, como el recordado 1,8 % en las elecciones de 2011, donde quedó última.
Es más, en 2012, después de la paliza en las urnas de apenas unos meses antes, Flores fundó junto a ella el Movimiento Humanista de Resistencia y Construcción, una construcción para regresar al primer plano político desde el llano. “Los corruptos que como sociedad avalamos son los corruptos que nos gobiernan con la conjura del silencio de las corporaciones no oficialistas que temen que vayan por ellos”, sentenció el día de la presentación.
“El poder hizo destrozos conmigo, pero seguiremos luchando porque es mucho más fácil adelgazar que dejar de ser mediocre y corrupto”, dijo Carrió. “Como pueblo necesitamos verdad, justicia y condena para los que vaciaron YPF”, disparó con “Toty” a su lado.
A pesar de borrar de un golpe todos aquellos años de lucha contra quienes denunciaron por corrupción, Carrió no lo juzga. “Mi cariño por él seguirá siempre”, marca y acusa al actual gobierno y su política económica de arrojar a Flores a este manotazo para poder sostener a las miles de familias que dependen de su cooperativa.

