La eutanasia es definida como “el procedimiento médico que consiste en poner fin a la vida de una persona que padece una condición de salud irreversible que le provoca un sufrimiento físico o psicológico profundo y persistente, y que solicita de manera clara e inequívoca su aplicación”.
El caso de Noelia Castillo Ramos volvió a poner el tema en el centro del debate y generó todo tipo de repercusiones alrededor del mundo. La joven española, de 25 años, atraviesa un “padecimiento insoportable, grave, crónico e imposibilitante, que no mejorará con tratamiento”. Por eso, en abril de 2022 solicitó la autorización para acceder a la eutanasia.
El proceso no fue sencillo; enfrentó un largo litigio, incluso contra su propio padre, quien agotó instancias judiciales tanto en España como a nivel internacional, y finalmente la Justicia falló a su favor.
En España, esta práctica es legal y está regulada por la Ley Orgánica 3/2021, una normativa que posiciona al país entre los pocos del mundo que permiten la ayuda médica para morir en casos de enfermedades graves e incurables o padecimientos crónicos que generan sufrimiento.

El país ibérico no es el único donde este procedimiento es legal: otros nueve también lo permiten y cuentan con marcos normativos que lo regulan.
Uno por uno, todos los países en donde la eutanasia es legal
Países Bajos fue el primer país en legalizar el «derecho a morir». En 2002 despenalizó la eutanasia, una práctica que ya se realizaba desde hacía años bajo ciertos criterios judiciales.
Además, estableció condiciones más estrictas: que el paciente atraviese un sufrimiento insoportable sin posibilidad de mejora y que haya expresado de manera clara su voluntad de morir.

Ese mismo año, también se convirtió en el primer país en legalizar tanto la eutanasia como el suicidio asistido. Según las Comisiones Regionales de Control de la Eutanasia, en 2025 se registraron 10.341 casos.
Bélgica fue el segundo país en legalizar la eutanasia en 2002. La práctica está permitida bajo condiciones estrictas: que exista una solicitud voluntaria del paciente, un sufrimiento físico o psíquico insoportable e incurable, y plena capacidad para tomar decisiones.
En 2014, el país amplió la ley y se convirtió en el primero en permitir la eutanasia en menores sin límite de edad. Dos años más tarde, se llevó a cabo el primer caso en un paciente menor. Según la Comisión Federal de Control y Evaluación de la Eutanasia, en 2025 un total de 4.486 personas murieron mediante eutanasia en el país.
En Luxemburgo la eutanasia es legal desde 2009 y puede aplicarse a pacientes con enfermedades graves e incurables, siempre con consentimiento expreso y evaluación médica.
En Colombia, la eutanasia fue despenalizada por la Corte Constitucional de Colombia en 1997 y reglamentada en 2015, lo que permitió su aplicación en pacientes con enfermedades graves e incurables que generen sufrimiento, incluso sin necesidad de que estén en fase terminal.

En tanto, el suicidio médicamente asistido (procedimiento en el que es la propia persona quien lleva adelante el acto final), fue despenalizado en 2022 por el mismo tribunal, que lo reconoció como parte del derecho a morir dignamente.
Sin embargo, a diferencia de la eutanasia (que cuenta con protocolos y regulación específicos), esta práctica aún no tiene un marco normativo claro que establezca cómo debe implementarse.
En este contexto, la psicóloga de 30 años Catalina Giraldo atraviesa una batalla judicial tras convertirse en la primera persona en solicitar de manera formal el acceso a este procedimiento.
En tanto, en Canadá desde 2016 rige la asistencia médica para morir, que incluye eutanasia y suicidio asistido bajo criterios estrictos, como sufrimiento intolerable y evaluación profesional.
En Nueva Zelanda, por su parte, es legal desde el 2021 tras un referéndum; se aplica a personas con enfermedades terminales que cumplen condiciones médicas y legales específicas.

En Portugal fue aprobada en 2023, permite la eutanasia en determinados casos, aunque su implementación se fue dando de forma progresiva con regulaciones detalladas.
En cuanto a Latinoamérica, en Ecuador la eutanasia se despenalizó en 2024 mediante un fallo de la Corte Constitucional, lo que habilita su práctica en sólo situaciones específicas.
Uruguay es el país más reciente en aprobar la eutanasia, con su Senado dando luz verde a la ley de «muerte digna» en octubre de 2025, lo que lo convirtió en el primer país de Latinoamérica en legalizarla por ley.
En Argentina, la eutanasia y el suicidio asistido no son legales. Sin embargo, en 2012 se sancionó la Ley 26.742, conocida como ley de “muerte digna”.
Esta normativa permite a pacientes con enfermedades terminales o irreversibles rechazar tratamientos médicos, así como la hidratación o nutrición artificial, cuando estos solo prolongan el proceso de vida. No obstante, no habilita prácticas destinadas a provocar activamente la muerte.

