Con un discurso cada vez más explícito sobre su intención de confrontar con Javier Milei de cara al proceso electoral del año próximo, Axel Kicillof encabezó un acto en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA en el que dejó frases fuertes, desde calificar como una “manga de ignorantes y chorros” a los funcionarios que rodean al Presidente a dar un mensaje a la interna del peronismo, con una alusión crítica al funcionamiento fallido del gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
“Se aceleran los tiempos y no nos puede pasar de nuevo que logremos una expresión electoral que pueda ganar las elecciones y después tengamos dificultades para gobernar”, planteó Kicillof sobre el final de la presentación de la vertiente de universidad y ciencia del Movimiento Derecho al Futuro, y enseguida agregó a modo de arenga: “Lo que necesitamos es tener ideas fuertes en común, saber hacia dónde vamos, tratar de perder el menor tiempo posible en internas que no llevan a ningún lado y hablarle a todo el mundo, ir a buscar, escuchar mucho. Se trata de sumar, militar”.
Fue en el Aula Magna de Ciencias Exactas, en Ciudad Universitaria, en un ámbito amigable y que él mismo consideró “familiar” por su recorrido como estudiante y docente de la UBA. En el atril se leía “hay otro camino” como consigna. “Por ahí en un tiempito venís como presidente”, le dedicó desde el escenario Valeria Levi, vicedecana de la facultad. El auditorio entonó cantitos en esa dirección.
“Es un momento espantoso para la ciencia, para la universidad, también para la producción, para los laburantes, para los empresarios pymes. El desfinanciamiento del sistema es una llave para la destrucción, va más allá de lo presupuestario. Tiene que ver con la idea de torcer el destino de la Argentina y destruir el pensamiento crítico”, arrancó Kicillof el tramo de las críticas a Milei, a quien también cuestionó por “meternos en una guerra que no es nuestra”, discontinuar planes nacionales como la entrega de medicamentos gratuitos Remediar (“eso es criminal”) y la demora en la provisión de vacunas.

“Hay un terraplanismo interdisciplinario. La derecha argentina histórica era tirando a nacionalista y tenía exponentes cultos. A nosotros nos viene a tocar una derecha ignorante y cipaya”, apuntó. Al rato, mientras refutaba la idea de que los argentinos supuestamente no reivindican la soberanía o admiran a Margaret Thatcher, arremetió contra el Gabinete de Milei: “Una cosa distinta es que lo digan desde el Presidente a sus ministros. Una manga de ignorantes y chorros que lo acompañan”.
Luego volvió a ligar el modelo económico actual con el de Martínez de Hoz en la última dictadura, y rechazó la acusación de “antiguo” para el peronismo: “Lo viejo y fracasado es lo que están haciendo ellos. Milei está fuera de época. Es un disparate. Todos los países están cuidando su producción, su industria, los puestos de trabajo. Milei está entregando todo”.
En el inicio reprochó la ausencia de articulación entre los gobiernos bonaerenses que lo precedieron y las universidades, e insistió con las “nuevas canciones” que tanto le facturó el kirchnerismo. “Las experiencias de los gobiernos de corte popular tienen que ir por el camino de la planificación. Ahí también hay novedades. A mí me gustaría decir, espero que nadie se enoje, nuevas canciones en el nivel de modalidades y formatos de gestión”, ironizó.
Sobre el final remitió a su triunfo electoral en 2019 con el propósito de levantar expectativa de cara a 2027: “En la época de Macri parecía que se iban a quedar mil años. Había compañeros que decían que para ganar había que tener el big data. No digo que no tengan un influjo fuerte las redes sociales, pero parecían invencibles y a Vidal le ganamos caminando, con un autito, recorriendo, sin Durán Barba”.

