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miércoles, abril 2, 2025

Escapadas a menos de 200 km de Buenos Aires: una pulpería de 1830, un bosque encantado y restaurantes de campo

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Para salir un rato de la ciudad y su locura cotidiana no hace falta irse muy lejos. A una hora de auto ya se puede disfrutar del paisaje lleno de horizonte y de praderas verdes donde pastan vacas y corren caballos.

También de restaurantes abiertos a la naturaleza, alojamientos con vista al campo y cantos de pájaros que reemplazan a las bocinas y los motores de los colectivos.

Y de paseos por las barrancas del Paraná, caminatas a orillas de ríos o lagunas, visitas a sitios históricos y culturales y actividades de todo tipo, que van de cabalgatas o caminatas hasta golf, mountain bike, kayak, kitesurf o saltos en paracaídas.

Aquí, siete propuestas a menos de 200 km de la ciudad para escaparse a la tranquilidad del campo.

El circuito de escaleras intervenidas por artistas en San Pedro. Foto archivo
El circuito de escaleras intervenidas por artistas en San Pedro. Foto archivo

San Pedro

En la impactante casona que a fines del siglo XIX construyó el agrónomo francés Henry Garret en pleno casco histórico de San Pedro -la llaman El Castillo– se instaló una coqueta casa de té y decó con delicatessen, almuerzos y cenas.

Es uno de los últimos atractivos que se sumó a la oferta de esta ciudad ribereña, que aprovechó también las barrancas al río Paraná para construir un circuito de coloridas escaleras -de las Flores, de los Pescadores, de los Colores- intervenidas por más de 140 artistas y que vinculan la ciudad con el Club de Pescadores y los parques a orillas del río, sosteniendo esa unión indisoluble entre la ciudad, su entorno verde y el Paraná.

El Club Náutico, un ícono de San Pedro.El Club Náutico, un ícono de San Pedro.

Si la escapada es en Semana Santa, un punto a visitar será el Vía Crucis, con las 14 estaciones en grandes placas en relieve que ascienden desde la costa hasta una cruz donde hay un anfiteatro con gradas.

Las antiguas construcciones del centro son atractivos de una caminata, así como la iglesia de Nuestra Señora del Socorro y el Palacio Municipal, sobre la plaza San Martín. Bien se puede comenzar el recorrido por la Peatonal del Centenario (con sus paraguas de colores) y las calles Mitre y Pellegrini. Por allí encontrará más de un lugar donde degustar el plato más tradicional de la ciudad: la ensaimada mallorquina.

A 20 km, es imperdible el Parque Histórico Vuelta de Obligado, en el sitio donde tuvo lugar la célebre batalla. Se pueden ver cañones y parte del juego de cadenas que impidieron el avance de las naves enemigas. Entre senderos para pasear y juegos para niños, el Museo Histórico Batalla de Obligado exhibe objetos utilizados en la batalla.

Cómo llegar. De CABA son 170 km por Panamericana-Ruta 9 y ruta 1001 (primera salida luego del peaje Río Tala).

La capilla, un emblema de Azcuénaga, a 170 km de CABA. Foto archivoLa capilla, un emblema de Azcuénaga, a 170 km de CABA. Foto archivo

Azcuénaga

Desde que el antiguo almacén de campo Casa Terrén reabrió sus puertas transformado en el restaurante El Almacén, la vida comenzó a regresar a este pueblo del partido de San Andrés de Giles, herido desde que en 1978 dejara de pasar el tren.

Fue en esa época cuando Casa Terrén, que era el almacén más importante de la zona desde 1885 y cuya fama se había extendido varias leguas a la redonda, debió cerrar sus puertas, y mucha gente emigró en busca de mejores horizontes.

Pero ahora el panorama es otro. Sumado al corredor de “pueblos gastronómicos” de la provincia, Azcuénaga fue viendo cómo, uno a uno, abrían nuevos restaurantes y llegaban cada vez más visitantes.

Le Four es uno de los tantos restaurantes que esperan con menúes de campo. Foto archivoLe Four es uno de los tantos restaurantes que esperan con menúes de campo. Foto archivo

En la avenida Pedro Terrén, la misma en que está el Almacén, frente a la estación, se puede encontrar un restaurante en cada cuadra. Por allí están La Porteña, Le Four y Cucina de Santo; un poco más allá, el parador Lo de Vero, y también algunos alojamientos rurales.

Nuevos emprendimientos que conviven con la Azcuénaga de antes, la de la capilla Nuestra Señora de Rosario (de 1902), la panadería La Moderna (1917), el Club Recreativo Apolo y la Escuela N° 4, de 1893.

La tardecita invita a recorrer estos lugares, así como la antigua estación de tren de dos pisos, el predio donde se hace la Fiesta Provincial de la Galleta y, a unos metros, la pista para carreras de sortijas.

Cómo llegar. Son 108 km por Pana-mericana-Ruta 8 hasta la salida Solís y ruta 193 hacia el sur.

Una vieja casa transformada en el Museo de Arte Sacro en Capilla del Señor, pueblo declarado “De interés histórico nacional”.Una vieja casa transformada en el Museo de Arte Sacro en Capilla del Señor, pueblo declarado “De interés histórico nacional”.

Capilla del Señor

El centro histórico de Capilla del Señor -que inicialmente se llamó Santo Cristo de la Exaltación- fue declarado en 1994 “Bien de Interés Histórico”, por su “integración con el campo contiguo, por haber perdurado los tipos arquitectónicos como consecuencia de la estabilidad de los requerimientos y las técnicas constructivas, por la adecuada y paulatina incorporación de nuevos elementos y la unidad del conjunto que hacen de Capilla un ejemplo relevante de los poblados pampeanos, y que por tal sentido adquiere relevancia nacional”.

Es uno de los pueblos que mejor conserva la impronta de otros tiempos y, por eso, recorrer el centro antiguo desde la Plaza San Martín es una delicia. En esta zona, hacia 1750, en lo que eran las cercanías de la estancia de los Casco de Mendoza, se comenzaba a desarrollar una incipiente aldea, aunque por aquí ya se habían establecido los jesuitas en 1614, por lo que Capilla del Señor es uno de los pueblos más antiguos de la provincia.

El paisaje bucólico en los alrededores de Capilla del Señor. Foto archivoEl paisaje bucólico en los alrededores de Capilla del Señor. Foto archivo

En torno a la plaza, en calles decoradas con naranjos, hay antiguas construcciones del siglo XIX y principios del XX, entre ellas la Casa Municipal (de 1904) y la Sociedad Italiana de Mutuo Socorro “Roma” y otras agrupaciones, como las sociedades Española y Cosmopolita (1888).

También hay museos como el de Arte Sacro, y en torno a la plaza San Martín hay viejos bares que bien valen un cafecito o una cerveza al atardecer.

Cómo llegar. De Buenos Aires son 84 km por Panamericana-Ruta 8 y ruta provincial 39.

La Pulpería de Cacho di Catarina, intacta desde 1830 en Mercedes. Foto Constanza NiscovolosLa Pulpería de Cacho di Catarina, intacta desde 1830 en Mercedes. Foto Constanza Niscovolos

Mercedes

La antigua esquina sigue en pie desde 1830 a metros del río Luján, ahora en manos de Fernanda Pozzi y sus hermanas Paola y Patricia, sobrinas del famoso Cacho di Catarina, “el último pulpero”.

La Pulpería de Cacho di Catarina -o simplemente “La Pulpería”- se mantiene intacta, muy cerca del Parque Municipal Independencia, y las picadas y empanadas atraen por igual a locales y turistas, que llegan a esta ciudad también por sus famosos salames quinteros, que tienen su gran fiesta hacia fines del invierno. La ciudad, además, es sede de la Fiesta Nacional del Durazno y la Fiesta Provincial de la Torta Frita, entre otras.

La basílica Nuestra Señora de las Mercedes -Monumento Histórico Nacional-, el Palacio Municipal y el edificio que alberga el centro cultural Dr. Julio César Gioscio (ex Teatro Argentino) son sitios para visitar en el casco histórico, pero hay más para ver en los alrededores.

La basílica Nuestra Señora de las Mercedes, declarada Monumento Histórico Nacional. Foto archivoLa basílica Nuestra Señora de las Mercedes, declarada Monumento Histórico Nacional. Foto archivo

A 15 km del centro está Tomás Jofré, un pueblo ya consolidado desde hace años como destino gastronómico, donde una decena de restaurantes de campo se reparten por sus calles de tierra, entre la antigua estación y la plaza desde donde se hacen paseos a caballo o en sulky.

A 9 km de Mercedes, a la vera de la ruta 5, Gowland es un pueblo tranquilo con hospedajes de campo. Y de allí a Mercedes está El Trompezón, una pulpería como las de antes, en un cruce de caminos rurales.

Cómo llegar. De CABA son 100 km por Acceso Oeste y ruta nacional5.

En la laguna de Lobos hay actividades náuticas, observación de aves y de la naturaleza y astroturismo. Foto archivoEn la laguna de Lobos hay actividades náuticas, observación de aves y de la naturaleza y astroturismo. Foto archivo

Lobos

Desde el museo histórico Pago de los Lobos, junto a la estación del ferrocarril, parten distintos circuitos que tienen que ver con la historia y la identidad de esta ciudad fundada hace 223 años y que tiene a la casa natal de Juan Domingo Perón como uno de sus sitios históricos.

Los circuitos Identidad y Patrimonial, por ejemplo, incluyen edificios emblemáticos, algunos declarados Monumento Histórico Nacional, como la neogótica iglesia Nuestra Señora del Carmen, el Palacio Municipal, el Club Social y el Museo y Biblioteca Juan D. Perón, en los alrededores de la plaza 1810. También merece una visita el Teatro Italiano, una joya construida en 1918.

A 15 km de la ciudad, la laguna de Lobos ofrece distintas actividades, desde kayak, kitesurf o windsurf a pesca, observación de aves y de la naturaleza y astroturismo. También hay campings, cabañas y casas y quintas de alquiler en Villa Logüercio, el pueblo ubicado junto al espejo de agua.

Parroquia La Sagrada Familia, diseñada por Alejandro Bustillo, en Antonio Carboni, partido de Lobos. Foto PB/ViajesParroquia La Sagrada Familia, diseñada por Alejandro Bustillo, en Antonio Carboni, partido de Lobos. Foto PB/Viajes

Entre Lobos y la laguna, un campo de golf de 18 hoyos junto al Aeroclub, donde se hacen saltos de bautismo en paracaídas -Lobos es Capital Nacional del Paracaidismo-.

Cerca, Salvador María es un pueblo rural detenido en el tiempo, aunque no tanto: la reciente inauguración de Ramos Generales le da nueva vida a la localidad con comidas, vinos, productos boutique, artesanías y muebles reciclados.

Otro destino imperdible es Carboni -a 26 km de Lobos-, con su parroquia La Sagrada Familia, una joya construida en 1928 y diseñada por el célebre arquitecto Alejandro Bustillo.

Cómo llegar. De CABA son 100 km por autopistas Ricchieri y Ezeiza-Cañuelas y ruta nacional 205.

Termas del Salado, una escapada para dejar atrás el estrés a 155 km de Buenos Aires. Foto Turismo Gral. BelgranoTermas del Salado, una escapada para dejar atrás el estrés a 155 km de Buenos Aires. Foto Turismo Gral. Belgrano

General Belgrano

El parque verde de 4 hectáreas y media que se despliega en torno a las cuatro piscinas con aguas termales es uno de los principales atractivos de la única ciudad de la provincia levantada a orillas del Salado. En las Termas del Salado también hay quinchos, spa, juegos para niños, gastronomía y todos los servicios.

Cerca, en la extensa costanera sobre el río, decorada con fotos y obras de arte, pasean familias y las mateadas de amigos se extienden hasta que cae el sol.

La costanera a orillas del Salado es ideal para caminar y relajarse al atardecer. Foto Turismo Gral. BelgranoLa costanera a orillas del Salado es ideal para caminar y relajarse al atardecer. Foto Turismo Gral. Belgrano

Por allí hay tres balnearios: el Viejo -con pista de salud, circuito de rural bike, feria de artesanos y gastronómica-; el Nuevo -natatorio olímpico, canchas de fútbol, vóley y básquet, paseo costanero, alquiler de hidropedal, bicicletas, kayaks y canoas-; y el Norte, con sector de playa, bajada náutica y zona de pesca.

En la ciudad, el Museo Histórico Municipal Alfredo Múlgura, en el sitio donde estuvo la tradicional panadería El Cañón, frente a la estación de tren, conserva muchos objetos que fue coleccionando durante su vida don Alfredo Múlgura. Se ven desde restos fósiles hasta latas de esquila, arados, documentos históricos; hay una sala en honor a Manuel Belgrano y otra en reconocimiento a los ex combatientes de Malvinas.

A 13 km del casco urbano, en el paraje Colonia El Salado, sorprende el Bosque Encantado, diseñado por el paisajista Carlos Thays, donde conviven 88 especies vegetales, y entre altas araucarias, eucaliptos gigantes o palmeras, se pueden ver 60 variedades de aves.

Por sus senderos se llega hasta un imponente ginkgo biloba y el palomar construido por la familia Stegman Aguirre en 1870, cuando se construyó la estancia Santa Narcisa.

Kayak en el río Salado. Foto Turismo Gral. Belgrano Kayak en el río Salado. Foto Turismo Gral. Belgrano

Su casco es ahora el Museo de las Estancias Bonaerenses, que con fotos y documentos rescata “El pueblazo”, gesta protagonizada por los vecinos en 1983 para que 114 hectáreas del establecimiento -entonces muy descuidado- pasaran a manos del Municipio.

También exhibe antiguos objetos donados por pobladores rurales y piezas utilizadas entre 1924 y 1954, cuando había una fábrica de dulces, quesos y frutas enlatadas.

Cómo llegar. Son 155 km por autovía 2 hasta Puente Etcheverry, ruta 215 hasta Cnel. Brandsen y ruta 29.

Punta Indio, un parque con playa abierta al Río de la Plata. Foto archivoPunta Indio, un parque con playa abierta al Río de la Plata. Foto archivo

Punta Indio

En la orilla, asediadas por el agua que se comió varios metros de costa, se ven las ruinas del hotel Argentino, que alguna vez fue de lujo y desde 1934 alojó a políticos, artistas y familias aristocráticas.

Y también a muchos que iban a la costa cuando no existía la ruta 2. Al sur, a pocos metros, el murallón de pescadores, y al norte, el monumento al indio, hecho con materiales reciclados.

La playa de arena, con el balneario El Pericón, se abre al ancho río, y tierra adentro el paisaje es de casas, alojamientos y locales comerciales dispersos entre calles de tierra cubiertas de árboles y mucho verde: es el Parque Costero del Sur, hogar de un centenar de especies de aves, además de mariposas, grillos, carpinchos y nutrias.

El Parque Recreativo Municipal Punta IndioEl Parque Recreativo Municipal Punta Indio

Vale la pena el Sendero de Interpretación Arroyo Villoldo, ideal para aficionados a la fotografía, las aves y la naturaleza, que pasa por un mangrullo-mirador con su curiosa forma de nido de ave, que permite divisar los alrededores, muy cerca de donde el arroyo desemboca en el ancho Río de la Plata.

Cómo llegar. De CABA son 140 km por autopista a La Plata y RP 11. Opción por autovía 2 hasta El Pato, RP 36 hasta Verónica y camino vecinal Punta Indio-Verónica, 162 km.

Redacción

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