La abogada argentina detenida en Brasil por racismo expresó este jueves su preocupación y desesperación por dilatarse la definición de su causa y no poder regresar todavía a la Argentina. «No sé qué tanto más voy a sufrir, no sé qué pasó», señaló Agostina Páez luego de presentar en la Justicia brasileña un Hábeas Corpus para lograr la liberación. Su abogada no descartó llegar a la Corte Suprema en caso de que no haya una resolución favorable.
«Estoy desesperada, desbordada, sufriendo un montón», remarcó Páez por LN+ cuando se dirigía junto a su abogada a los Tribunales de Río de Janeiro a elevar el documento para destrabar el inconveniente de las últimas horas.
Agostina admitió que «cada vez menos» tiene esperanza de que su caso se solucione a la brevedad.
Luego de la audiencia del martes, en la que Agostina aceptó que había cometido un delito y pidió disculpas, su situación parecía destrabarse y encaminarse a un pronto regreso a su casa en Santiago del Estero después de haber pasado 70 días en Río de Janeiro.

Pero el miércoles la fiscalía presentó un escrito porque trascendió el monto que la joven tendrá que pagarle a los damnificados – 150.000 dólares – y entendió que se filtró así un término clave del acuerdo al que llegaron las partes.
El juez, entonces, resolvió hacerle lugar al pedido de la fiscalía y dilatar su resolución para definir conjuntamente sobre el resarcimiento a los tres empleados del bar y la caución que deberá pagar Páez para poder regresar al país.
Su abogada anticipó que en caso de que no tengan una respuesta al Hábeas Corpus presentado en los Tribunales, irá a la Corte Suprema en caso de ser necesario. «El derecho a la libertad es una de las garantías fundamentales previstas en la Constitución», dijo.
«Hay un límite para todo, esto no puede ser. No tengo memoria de otro caso así», aseguró la abogada de Agostina, la brasileña Carla Junqueira.
La historia detrás de los 150.000 dólares
La suma de los 150.000 dólares que debe pagar Agostina a los damnificados comenzó a mencionarse entre los periodistas a la salida de la audiencia en los Tribunales de Río de Janeiro. Pero quedó expuesta en una conferencia de prensa que Páez dio con sus abogados este miércoles en el Consulado argentino.
Allí, dos periodistas, uno brasileño y otro argentino, preguntaron explícitamente por la indemnización individual de 50.000 dólares que recibirían cada uno de los tres damnificados.

“Va a depender mucho de lo que defina el juez sobre el valor de la caución que va a tener que depositar para poder salir”, respondió Junqueira, a la pregunta sobre si la argentina iba a tener que abonar 50.000 dólares a cada uno en su totalidad o podía dar un adelanto para poder retirarse.
Y si bien los abogados no confirmaron que ese fuera el monto, la Fiscalía se tomó de ese dato para reclamar por la filtración de la información y pidió que se mantengan las medidas cautelares hasta que se expida el juez. Esto implica, concretamente, que Páez no podrá regresar al país hasta que eso suceda, lo que no tiene plazo previsto.
Para agilizar los plazos, la abogada de Páez presentó un Hábeas Corpus y en caso de no tener una resolución, piensa en llegar a la Corte Suprema de Brasil.
BPO

