Más de 25 familias viven en condiciones precarias en una toma y denuncian el abandono del municipio. Piden la regularización de los terrenos y acceso a servicios esenciales.
Desde el 2015, más de 25 familias de Picún Leufú viven en una toma a la espera de una solución habitacional. Sin acceso a luz ni agua, denuncian que los sucesivos gobiernos municipales prometieron la regularización de los terrenos, pero nunca cumplieron.
«Nos dieron una luz comunitaria que se corta constantemente y la mayoría de las familias viven en carpas. En invierno, el frío es insoportable y peligra nuestra seguridad», expresaron los vecinos, quienes también señalaron que, cuando piden leña, reciben troncos verdes que no pueden utilizar.
A lo largo de los años, han presentado notas al Concejo Deliberante y han mantenido reuniones con concejales, pero aseguran que solo han recibido promesas sin avances concretos. «Nos toman el pelo, nos dicen que en época electoral habrá soluciones, pero seguimos sin respuestas», denunciaron.
Entre los habitantes de la toma hay familias con niños en edad escolar y adultos mayores que enfrentan condiciones extremas. «Picún Leufú se muestra bonito en las calles principales, pero detrás de esa fachada hay familias que viven en el abandono. Solo queremos lo que nos corresponde: un lugar digno para vivir», remarcaron.
Los vecinos exigen que las autoridades municipales tomen cartas en el asunto y regularicen la situación, permitiendo el acceso a los servicios básicos y otorgando la tenencia de los terrenos. «No queremos nada regalado, solo pelear por algo justo», concluyeron.