«Voy yendo, amigo, pero no me avisaste: ¡había que venir con poncho!», se oye en altavoz el mensaje que recibe un muchacho sentado a la barra de un restaurante de pescados y mariscos de la calle Alsina, de Mar del Plata, mientras espera su mesa. Sonaba a reproche, pero era pura ironía. «Jajaja, sí, de no creer el frío que hace», responde el audio.
Unos minutos después llega al restaurante el amigo y, como la mayoría aquí, viste la prenda infalible de estos primeros días de enero, un buzo, que si es con capucha, mejor.
Se usa hasta en la playa, aun con 21° (la temperatura máxima de este viernes) es necesario calzarse una campera liviana o el buzo usual para el post playa, a causa del viento racheado que sopló del este a 30 kilómetros por hora.
El clima ciclotímico de la Costa Atlántica es tema de conversación obligado. Es que se mueve en los extremos: a un martes con el termómetro por encima de los 30° y un sol espectacular, lo sucede un miércoles ventoso, gris, húmedo y con una temperatura de otro mes, 16°.
Hay que decir que los locales, quienes habitan en alguna localidad del litoral marítimo todo el año, conocen de memoria el libreto de estos vaivenes.
Es el turista el que no deja de sorprenderse, y de quejarse, mientras hurga en el equipaje armado para el verano que, por ahora, solo es de almanaque.
Aunque no haga calor, a la playa se va igual. Foto: Diego Izquierdo.El pronóstico para los próximas días, aunque con una mejora en cuanto a las temperaturas, no advierte al menos hasta el próximo jueves días con máximas que superen los 30°.
El sitio oficial del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indica que la temperatura ira in crescendo paulatinamente, día a día: de los 23° que se esperan para este sábado (nuboso también) a los 28° pronosticados para el próximo jueves. Lo bueno, lluvias escasas: para la mañana del martes se prevé el único episodio de inestabilidad, con tormentas y viento del este.
De todos modos, el tiempo caprichoso de estos primeros días del año no está perjudicando el desarrollo de la temporada que marcha, al decir de los operadores locales, al ritmo esperado. La hotelería está en un 60% de reservas, en promedio. «Va a mejorar», dicen.
Luego, cada establecimiento tiene sus propios números. Hay hoteles con reservas cercanas al 80%. «Creemos que con la llegada de los últimos, que avisan a último momento, completamos», augura el conserje de un 3 estrellas de La Perla.
Con movimiento en la terminal ferroautomotora y ante la expectativa por el segundo fin de semana de enero, el movilero de Canal 8 caminó los andenes en medio de la llegada y partida de ómnibus. «¿Terminaron las vacaciones? ¿Cómo la pasaron?», interroga a un joven que está con su pareja, yéndose: «Sí, nos vamos, vinimos cuatro días y estuvo de diez, a pesar del frío. Fuimos a la playa igual, también hicimos algunas compras».
Sin playa, los shoppings y centros comerciales registran mayor movimiento. Lo que no se sabe aún (la cámara comercial todavía no reveló estadísticas) es sí, al fin, el consumo levantó o si, como el clima, se mantiene en límites estrechos.
AA

