En una jornada cargada de simbolismo histórico y definiciones políticas, el gobernador Gustavo Sáenz encabezó los actos centrales por el 213° aniversario de la Batalla de Salta, en homenaje a Manuel Belgrano y a los héroes que lo acompañaron en 1813, cuando por primera vez flameó la enseña nacional en suelo salteño.
Las actividades se desarrollaron en la Plaza General Manuel Belgrano y en el Monumento 20 de Febrero, donde se recordó la victoria patriota que consolidó el proceso de Independencia.
Acto oficial y mensaje político
Tras el izamiento de las banderas y la colocación de una ofrenda floral frente al busto del prócer, el mandatario dialogó con la prensa y abordó una agenda que fue más allá de la efeméride.
Sobre la reforma laboral, Sáenz sostuvo que es necesario “discutir leyes que tienen más de 50 años”, aunque remarcó como clave la eliminación del artículo 44 que afectaba el salario de trabajadores enfermos o accidentados: “La gente no elige enfermarse, bajarles el sueldo era inhumano”, afirmó.
El gobernador también trazó una diferencia tajante entre indicadores macro y la realidad cotidiana: “La macroeconomía está bien, pero la microeconomía está mal. Hay falta de consumo y la gente no llega a fin de mes”, señaló, subrayando que esas variables dependen del modelo económico nacional.
En paralelo, defendió la gestión provincial: “Nunca gastamos más de lo que nos ingresa”, aseguró, destacando que Salta mantiene equilibrio fiscal desde hace seis años.
Además, confirmó que junto a otros mandatarios provinciales viajará el próximo mes a Nueva York para buscar inversiones estratégicas en mercados internacionales.
Evocación histórica y desfile tradicional
Durante la ceremonia, el presidente del Instituto Belgraniano, Jorge Amado Skaf, evocó la figura de Belgrano, mientras que el director general de Aportes Institucionales, Alberto Barros, sostuvo que hablar de la Batalla de Salta es hablar de “la historia que nos hizo libres e independientes”.
El cierre estuvo marcado por el tradicional desfile cívico-militar, con la participación de asociaciones culturales, bomberos voluntarios, fortines gauchos, fuerzas de seguridad y representantes del Ejército Argentino, Gendarmería Nacional, y veteranos de Malvinas.
A 213 años de aquella batalla decisiva, la conmemoración combinó memoria, identidad y actualidad política. Porque la historia, cuando se invoca desde el poder, nunca es solo pasado: también es mensaje. (www.REALPOLITIK.com.ar)



