La situación en la Patagonia, más concretamente en Chubut, continúa siendo crítica por los incendios forestales que desde hace más de una semana afectan las zonas de Epuyén y El Hoyo. El avance de las llamas, potenciado por altas temperaturas, vientos intensos y la falta de lluvias, obligó en las últimas horas a tomar medidas de emergencia, entre ellas el corte total de un tramo de la ruta nacional 40.
Según el último relevamiento, ya se quemaron más de 12.000 hectáreas, pese al intenso trabajo de brigadistas, bomberos y vecinos autoconvocados que intentan proteger viviendas, animales y áreas productivas.
Las condiciones climáticas siguen siendo un factor determinante: el Servicio Meteorológico Nacional no prevé precipitaciones significativas en los próximos días, lo que mantiene elevado el riesgo de propagación.

Vialidad Nacional decidió suspender el tránsito en la ruta 40 entre Epuyén y El Hoyo para todo tipo de vehículos, debido a la cercanía del fuego y a la peligrosidad que representan las ráfagas de viento, que superaron los 50 kilómetros por hora. Solo se permite el paso de fuerzas de seguridad y vecinos que colaboran directamente con el combate de los incendios.
En paralelo, los habitantes de ambas localidades atraviesan serias dificultades: cortes de energía eléctrica, problemas en las comunicaciones y daños severos en la infraestructura. El fuego arrasó tendidos eléctricos, derribó árboles y provocó un fuerte impacto ambiental, con pérdida de fauna nativa.
El gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, reiteró en diálogo con LN+ que los incendios fueron provocados de manera intencional y aseguró que la investigación judicial avanza. “Por primera vez en mucho tiempo vamos a dar con los responsables”, afirmó, y señaló que la recompensa es de 50 millones de pesos.
Torres pidió evitar especulaciones y sostuvo que la identificación de los responsables marcará un punto de inflexión en las condenas por este tipo de delitos. “La sociedad va a exigir que la pena sea coherente con la magnitud del daño”, remarcó. Aunque reconoció que la lluvia trajo algo de alivio, aclaró que el fuego “sigue activo” y que no hay margen para relajarse.
Desde el operativo en terreno, el presidente de Bomberos de El Bolsón, Juan Carlos Martínez, advirtió que el escenario continúa siendo inestable. Explicó que, si bien las precipitaciones recientes facilitaron el trabajo, el fuego permanece dentro de los árboles y puede reactivarse con viento y altas temperaturas.
“Lo peor que nos puede pasar es bajar la guardia”, señaló en LN+, y describió el combate como “un trabajo arduo” que exige guardias permanentes y recorridas constantes. Para sostener el operativo, se implementaron rotaciones cada ocho horas y se reforzaron los equipos con bomberos de distintos cuarteles del país, además del apoyo aéreo enviado desde otras provincias.
Mientras tanto, las autoridades insistieron en que el turismo no corre riesgo y pidieron no cancelar viajes a la región.



