El gobierno de Gabriel Boric declaró el estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío por el avance del fuego. Las llamas alcanzaron zonas pobladas y obligaron a evacuaciones masivas.
Los incendios forestales que afectan al sur de Chile dejaron al menos 15 personas muertas y provocaron la evacuación de más de 50.000 habitantes, según el último balance oficial difundido este domingo. Ante la gravedad de la situación, el presidente Gabriel Boric decretó el estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío, las más castigadas por el fuego.
Las autoridades advirtieron que el escenario sigue siendo crítico, con focos activos cerca de zonas urbanas y miles de personas desplazadas de manera preventiva.
Estado de catástrofe en Ñuble y Biobío
La medida fue anunciada durante la madrugada del domingo por el propio mandatario chileno, quien aseguró que “todos los recursos están disponibles” para enfrentar la emergencia.
El ministro de Seguridad, Luis Cordero, confirmó que los incendios dejaron “al menos 15 fallecidos” y que más de 50.000 personas debieron ser evacuadas en ambas regiones, ubicadas a unos 500 kilómetros al sur de Santiago.
El avance del fuego y los focos activos
Según el reporte oficial, brigadistas forestales combaten 19 incendios en todo el país, de los cuales 12 se concentran en Ñuble y Biobío. Las condiciones climáticas, con altas temperaturas y viento, complican las tareas de control.
Las llamas avanzaron sobre áreas rurales y urbanas, generando escenas de extrema gravedad y pérdidas materiales significativas.
Zonas pobladas afectadas y evacuaciones masivas
Imágenes difundidas por la televisión local mostraron viviendas alcanzadas por el fuego, autos incendiados en la vía pública y barrios enteros evacuados. Las localidades de Penco y Lirquén, en la región del Biobío, figuran entre las más afectadas. En esa zona viven cerca de 60.000 personas.
Las evacuaciones se realizaron de manera urgente para resguardar a la población ante el rápido avance de las llamas.
Alerta máxima y despliegue de recursos
Con el estado de catástrofe en vigencia, el gobierno chileno habilitó un mayor despliegue de fuerzas de emergencia, recursos logísticos y apoyo de las Fuerzas Armadas para colaborar en las evacuaciones y el combate del fuego.
Las autoridades mantienen la alerta máxima y no descartan que el número de evacuados y víctimas pueda modificarse en las próximas horas, mientras continúan las tareas para contener uno de los peores episodios de incendios forestales en Chile en los últimos años.



