Tras la reciente publicación del Índice de Precios al Consumidor por parte del Indec, la Argentina se ha consolidado en el segundo escalón del ranking de inflación en América Latina. Con un registro del 2,9% correspondiente al segundo mes de 2026, el país solo es superado por Venezuela en la medición regional.
Un reporte integral realizado por Infobae, que unifica los datos estadísticos de los bancos centrales y organismos oficiales del continente muestra que esta cifra marca una brecha notable respecto a las economías del Cono Sur, que en su mayoría presentaron variaciones inferiores al 1%. En términos acumulados, el territorio nacional alcanzó un 5,9% durante el primer bimestre, manteniendo una tendencia alcista que se sostiene desde mediados del año pasado y una tasa interanual que escaló al 33,1%, superando ampliamente los promedios de las naciones vecinas.

En la cima del listado, Venezuela mantiene el primer puesto con una distancia considerable, registrando un 14,6% mensual y un acumulado bimestral del 51,9%, de acuerdo con los datos suministrados por el Banco Central de Venezuela. Por debajo de la Argentina, el tercer lugar lo ocupa Colombia, donde el Departamento Administrativo Nacional de Estadística reportó una suba del 1,08% en febrero.
El panorama local, en cambio, se vio influenciado principalmente por los ajustes en servicios públicos y el impacto estacional en rubros de consumo masivo, lo que aleja al país de las metas de un solo dígito anual a pesar de la inflación persistente que ya ostentan otros socios comerciales.

La estabilidad monetaria es la norma en el resto del bloque. Brasil, la mayor economía regional, reportó un avance del 0,70% impulsado por educación y transporte, mientras que Uruguay registró un 0,35% mensual. El Instituto de Estadística uruguayo destacó que el país atraviesa uno de sus ciclos de estabilidad más prolongados en décadas.
Por su parte, Paraguay y Chile no presentaron variaciones en sus índices durante febrero, reflejando un control exitoso del encarecimiento del costo de vida. En tanto, Perú y Ecuador reportaron cifras marginales del 0,69% y 0,21% respectivamente, apoyados en políticas restrictivas y una oferta agrícola estable.

En el extremo opuesto del ranking, Bolivia fue la única nación que presentó deflación en el segundo mes del año. El Instituto Nacional de Estadística boliviano informó una caída de precios del 0,62%, atribuida a la baja estacional en alimentos básicos y al mantenimiento de subsidios energéticos.
Esta disparidad resalta que el indicador mensual de la Argentina es casi tres veces superior al de su seguidor más cercano, Colombia, y hasta ocho veces mayor que el registro uruguayo. Estos datos evidencian la persistencia de la inflación local frente a una región que ha logrado estabilizar este incremento generalizado de precios tras los choques económicos globales de años anteriores.

