El presidente de Chile, José Antonio Kast, se reunió este lunes en Buenos Aires con su homólogo argentino Javier Milei afianzando su alianza en materia de seguridad e inmigración.
En una rueda de prensa en la Embajada de Chile en Buenos Aires, Kast señaló que está «seguro» de que el exguerrillero Galvarino Apablaza será capturado y extraditado a Chile para ser juzgado por su supuesta participación en el asesinato del senador Jaime Guzmán, ocurrido en 1991.
«Al presidente Milei le hice mención de esto, agradeciéndole que en sus años de gobierno se ha avanzado más que en varios años anteriores. Y estoy seguro, como lo dije el día de ayer, que tarde o temprano el prófugo Apablaza va a tener que rendir cuentas ante la justicia», agregó el mandatario chileno.
La justicia argentina ordenó recientemente la detención con fines de extradición del exguerrillero chileno, asilado en el país desde hace décadas y en paradero desconocido desde la semana pasada.
Por otro lado, Kast señaló que su Gobierno va a «ir avanzando, paso a paso, en la expulsión de inmigrantes irregulares en las próximas semanas» y confió en que los venezolanos y otros extranjeros sin papeles se vayan del país de manera voluntaria.
«Hemos convocado a las personas que entraron por la ventana a Chile a salir voluntariamente», afirmó, al detallar que «si no lo hacen voluntariamente esa posibilidad (de vivir en Chile) se va a cerrar definitivamente».
«Estamos dando una advertencia a las personas para que cumplan la ley. Nosotros no queremos generar una conmoción social, pero sí queremos que se vayan enfrentando las incivilidades en todo el territorio nacional y en cualquiera de las manifestaciones que se salgan del marco legal, incluido el tema de la inmigración irregular», añadió Kast.
El mandatario chileno busca que los inmigrantes ilegales se vayan del país e inicien desde cero su solicitud de residencia.
Asimismo confió en que los venezolanos vayan marchándose una vez se ordenen los vuelos rumbo al país caribeño y comentó que el supuesto corredor humanitario del que habló durante su campaña electoral, destinado a expulsar a los inmigrantes, sería terrestre y podría utilizarse para países como Perú, Ecuador o Colombia.
Kast dijo que «se ha facilitado bastante la posibilidad de iniciar (el corredor) con los cambios radicales que se produjeron en Venezuela, con la salida del narco-dictador (Nicolás Maduro)», remarcó.
«Esperamos que los vuelos (a Venezuela) en algún momento se puedan restablecer y con eso evitar en parte la necesidad de un corredor humanitario terrestre» con ese país, detalló.



