Marta Fort, la hija del reconocido empresario y mediático, Ricardo Fort, participó de un ciclo de entrevistas llamado Ángeles y demonios, en el que durante la charla con Angie Landaburu contó detalles sobre su vida, su salud, y particularmente sobre la hemiparesia, una condición neurológica que padece desde su nacimiento.
Lo dicho por la modelo rápidamente se vio replicado en todos los medios argentinos, resaltando algunas de sus frases como “Me agarró cuando nací. Es básicamente que cuando el bebé nace se queda por unos segundos sin aire en algún lado del cerebro. En mi caso fue en el derecho, entonces por eso yo tengo afectada la motricidad y la movilidad de la mitad de mi cuerpo«.
Horas más tarde de este viernes, Marta se hizo eco de una nota referida a sus dichos en la entrevista y publicó una historia en su cuenta de Instagram, en la que la siguen más de 903 mil personas, para hacer una aclaración, ya que hubo una confusión en los tiempos a los que la modelo se refería sobre su salud.

“Aclaración: En el podcast de Angie expliqué qué era la hemiparesia, un problema que tuve en mi nacimiento pero, gracias a que llevo más de 20 años trabajando con kinesiología y otros tratamientos logré una movilidad normal de ambos lados de mi cuerpo”, afirmó la hija del apodado El Comandante, para dejar en claro al final: “Actualmente estoy muy bien y no sufro ninguna incapacidad a raíz de eso”.
La explicación de Marta Fort sobre la hemiparesia
Al relatar Marta Fort sobre su nacimiento y su infancia, en la que debió hacer intensos tratamientos tras haber tenido hemiparesia, destacó el importante rol de su familia para superar los obstáculos de movilidad que tenía en ese entonces.
«Como mi familia actuó rápido, mi papá pudo buscar a a las mejores personas para tratarme, lo recuperé bastante y sigo haciendo kinesiología al día de hoy, pero aún así es dependiendo qué grado y cuánto tiempo hayas pasado, cuánto te haya afectado, es algo fuerte», detalló.
«¿Sentís que vos de alguna manera forjaste como una personalidad más madura a partir de esto, no?», le preguntó Landaburu. «Sí, porque yo por suerte agradezco que lo que me pasó a mí es jodido pero al mismo tiempo podría haber sido peor… Como que al mismo tiempo siempre me lo normalizaban bastante como para que no me me sienta diferente a mis compañeros», respondió la hija de Ricardo Fort.
Sobre su tratamiento y el gran apoyo de su familia la joven recordó: «Iba a Fleni al principio, me decían, ‘bueno, hacete este estudio o andá a kinesiología y después te compramos un sandwichito o vamos a comprar ropa’. Entonces, al mismo tiempo, no me jodió tanto…. A partir de eso un poco más forjé mi personalidad».
Y reveló por primera vez de sus momentos más difíciles del tratamiento: «En su momento usaba una ‘valva’, que es como una bota desde la rodilla hasta el pie, y la tenía que usar todos los días, mismo en el colegio, siempre. Entre los 4/5 años hasta los 12/13. Era básicamente no ir al colegio, que me dé vergüenza o decir ‘bueno, mirá tengo la bota, listo, es parte de lo que soy y ya está'».