“Hamnet es un chico despierto: en la escuela, entiende bien las lecciones del maestro”. Esa es una de las primeras descripciones del niño en la novela de Maggie O’Farrell que lleva su nombre. E incluye un dato que ya nos pone en guardia: ¿Hamnet fue al colegio?
De Hamnet Shakespeare, el hijo de William, solo se saben tres cosas. Ni más, ni menos. Más allá de ellas, todo es especulación. Contradicción. Versiones encontradas.
Tanto la novela de 2020 (disponible en castellano gracias a Libros del Asteroide) como la película homónima de Chloé Zhao que la adapta (nominada a ocho Oscars, se estrena el jueves en cines) son ficcionalizaciones de una vida que se terminó muy temprano. De la que escasea información.
Repasemos lo que se sabe, lo que se duda y lo que se desconoce sobre la vida de un niño que fue revivido por medio del arte y hoy está en boca del mundo.
Tres datos sobre Hamnet
La primera certeza sobre Hamnet es que fue bautizado el 2 de febrero de 1585 en la Iglesia de la Santísima Trinidad de Stratford-upon-Avon, lugar en el que vivió íntegra su breve vida. Hoy, cualquiera que viaje al sureste de Birmingham, en Inglaterra, puede visitar la casa.
La segunda, que tuvo una hermana gemela, Judith, bautizada el mismo día que él. “Su cara tenía forma de corazón, como la de él”, describe O’Farrell.
En ese entonces, William tendría 21 años y Anne/Agnes Hathaway, su mamá, 26. Ya eran padres de Susanna, de dos.

Un breve apartado sobre los nombres: en “Hamnet”, O’Farrell explica que utiliza Agnes para referirse a la madre porque así fue como la mencionó su padre Richard en su testamento. Se puede encontrar información sobre ella con cualquiera de los dos nombres.
Y Hamnet es intercambiable a Hamlet, el de la famosa obra de su padre. Los historiadores creen que el matrimonio le puso ese nombre -una variante medieval del nombre Hamund o derivado del topónimo Hampnett- en honor al panadero del barrio, Hamnet Sadler. Era un amigo de la familia que figura como testigo en el testamento de William. La esposa del panadero, Judith Sadler, habría inspirado el nombre de la hermana de Hamnet.
Terminado el apartado, para el tercer dato vamos a tener que esperar. Antes, algunas imprecisiones.
¿Dónde vivió Hamnet?
En “Hamnet”, el niño vive con su mamá y sus hermanas en una casa lindera a la de la familia de William. En una, más pequeña, viven ellos y en la otra, adyacente, sus abuelos y tíos.

En la vida real habría sido más o menos así. Era una casa de Henley Street propiedad del abuelo de Hamnet, John.
William -esto queda claro en el libro- no estaba nunca en casa. Se cree que el autor no tuvo tanto contacto con Hamnet porque en ese momento desarrollaba su carrera como actor y dramaturgo en Londres; visitaba a su esposa e hijos de vez en cuando. Igualmente, la Historia no lo exime de haberlo querido: como veremos después, todo indica que escribió Hamlet para sublimar su dolor por la pérdida de su hijo.
¿Hamnet fue al colegio?
Si bien no hay registros escolares directos, los historiadores consideran que es muy probable que el pequeño haya ido a la escuela primaria, ya que la familia se encontraba en una buena posición social.
A los siete habría ingresado en la King’s New School, la escuela de gramática gratuita a la que habría asistido William.

Como vimos al principio, O’Farrell también contempla esa posibilidad.
La muerte de Hamnet
La tercera certeza es la más triste: Hamnet fue sepultado el 11 de agosto de 1596.
Tenía tan solo once años y medio. Era verano. Fue en el cementerio de la misma iglesia donde había sido bautizado.
En el terreno de la especulación, se piensa que su madre y sus hermanas estuvieron presentes y William, no. La noticia le habría llegado al artista varios días después de la muerte del niño (en 1596, Shakespeare estaba de gira con su compañía teatral, no se sabe si en actividad o afectado por las restricciones sanitarias por la peste. Si se toma esto último, su presencia en el entierro se vuelve una posibilidad).
En el libro, Hamnet es víctima de la peste. Es la causa de la que hay consenso. Pero en realidad no se sabe de qué murió. Se llegó a esa conclusión porque en aquel año se registraron brotes de peste que tendían a intensificarse a finales del verano, época del fallecimiento del joven.
En ese contexto, se sabe que las enfermedades infecciosas eran la principal causa de mortalidad infantil en el país. En la Inglaterra del siglo XVI, un tercio de los niños no llegaba a cumplir los diez años.
¿Hamlet está inspirada en Hamnet?
Sí y no. Shakespeare nunca se refirió explícitamente a la muerte de Hamnet en ninguna de sus obras, pero escribió Hamlet de 1599 a 1601, de entre tres a cinco años después de la muerte de su hijo. Y hay varios puntos en común entre el texto y la triste situación.

La más evidente es la semejanza entre los nombres. Como dijimos, para la época, Hamlet era lo mismo que Hamnet.
Después vienen los temas: Hamlet aborda la muerte, el dolor y la incertidumbre existencial, aflicciones que habrían acomplejado a William los años posteriores a la muerte de su hijo.
El crítico Stephen Greenblatt, por ejemplo, interpretó el célebre soliloquio “Ser o no ser” de Hamlet como una exposición del dolor del poeta.
Aún así, la mayoría de los historiadores y críticos coinciden en que Hamlet no fue concebida explícitamente como un tributo a Hamnet, sino como una mirada sobre la leyenda escandinava de Amleth o una obra isabelina anterior conocida como Ur-Hamlet.
Tras su muerte, en 1616, William Shakespeare fue enterrado en la misma iglesia donde fue bautizado y sepultado su hijo años atrás.
Una de las favoritas al Oscar
Hamnet, de Chloé Zhao, es una de las películas de peso en la actual temporada de premios. Está nominada a ocho premios Oscar, ganó los Globos de Oro a Mejor película drama y Mejor actriz principal, ganó el Premio del Público en el festival de Toronto y competirá por 11 premios BAFTA.
Paul Mescal interpreta a William Shakespeare, Jessie Buckley a Agnes y Jacobi Jupe a Hamnet. O’Farrell colaboró con Zhao en la escritura del guion.

