La casa de Gran Hermano (Telefe) vivió este lunes uno de los momentos más emotivos y sorprendentes de la temporada: el regreso de Tamara Paganini, a 25 años de su paso por la primera edición del exitoso reality.
Con un look repleto de brillos, visiblemente emocionada y sosteniendo un peluche entre sus manos, la histórica ex jugadora hizo su ingreso triunfal ante la mirada expectante de los actuales participantes. Antes de cruzar la puerta, dialogó con Santiago del Moro y dejó en claro cuál es su objetivo en esta nueva etapa: “La casa es mía y todo los demás son ocupas”, lanzó, fiel a su estilo frontal y sin filtros, dejando en evidencia que llega con sed de revancha.

El detalle que no pasó desapercibido fue el peluche que llevaba consigo. No se trató de un objeto cualquiera, sino de “Sasha”, una oveja que la acompañó durante su estadía en el programa hace más de dos décadas. “Esta es Sasha, la original”, explicó con una sonrisa cargada de nostalgia, generando una conexión directa con su historia dentro del reality.
Un rato después y ya instalada, se sinceró: «No solo sigo teninedo a Sasha, tengo muchas cosas de la casa de Gran Hermano 1. Y en algún punto, siento que por algo yo guardé todo eso. Porque más allá de estar odiada con un montón de cosas en ese momento, 25 años después todavía tengo todo».
Tamara Paganini volvió a Gran Hermano: cómo la recibieron
Su ingreso estuvo acompañado por el tema “Amor narcótico”, que musicalizó un emotivo video repasando su paso por el certamen en sus inicios. Luego, al abrirse las puertas, los actuales jugadores la recibieron con aplausos y sorpresa, sin saber aún si su estadía será temporal o si competirá nuevamente de manera definitiva.
“Hola, hola Gran Hermano”, gritó eufórica al ingresar, mientras recorría la casa y saludaba a cada uno de los participantes. “Estoy muy feliz”, expresó, mostrando una faceta diferente a la que supo construir en el pasado, esta vez más cercana, sonriente y afectuosa.
Entre abrazos y risas, Tamara no tardó en reencontrarse con algunos conocidos del afuera, como Eduardo, Brian Sarmiento y Emanuel, lo que sumó aún más emoción a la escena. “Son como 200”, bromeó, en referencia a la cantidad de jugadores que actualmente conviven en la casa.
Fiel a su personalidad y tras presentarse les deslizó: «Invitenme a entrar hijos de put*…», y fue entonces que le hicieron un recorrido por la casa. Aunque el gran debate de la noche vino con su decisión de con quiénes iba a dormir. Eduardo insistía en que durmiera con los hombres, aunque las mujeres también la querían en su habitación.

En su primer paso por el confesionario, Tamara confesó sus emociones con estos primeros minutos dentro del reality luego de muchos años. El ‘Big’ le preguntó si quería que la llamaran por su nombre o «India», el icónico apodo, y dijo que dejó sus temas en el pasado atrás, así que le daba igual como la presenten ahora. «Elegilo vos», le contestó.

