Una resolución del Ministerio de Movilidad e Infraestructura permite que este tipo de vehículos se inscriban en el RUTAX, siempre que cumplan con una capacidad mínima de baúl, en el marco de una política para reducir emisiones y modernizar el servicio.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires autorizó la incorporación de vehículos eléctricos e híbridos enchufables al servicio de taxis. La medida quedó formalizada a través de la Resolución N.º 1/SECT/26, publicada en el Boletín Oficial, y busca impulsar una movilidad más sustentable y la renovación del parque automotor.
Según la normativa, estos vehículos podrán ser habilitados ante el Registro Único del Servicio Público de Automóviles de Alquiler con Taxímetro (RUTAX), siempre que cuenten con un baúl o compartimiento de carga con una capacidad mínima de 260 decímetros cúbicos, sin asientos rebatidos, además de cumplir con el resto de las exigencias técnicas y legales vigentes.
La decisión se inscribe en las políticas ambientales de la Ciudad, que apuntan a reducir las emisiones contaminantes del sector transporte, responsable de una parte significativa de los gases de efecto invernadero. En ese sentido, la incorporación de tecnologías de bajas o nulas emisiones es considerada una herramienta clave para mejorar la calidad del aire y disminuir el impacto ambiental.
Desde el área de Transporte destacaron que la medida también abre la puerta a nuevos instrumentos financieros que faciliten la modernización de los taxis, ampliando las opciones disponibles para los propietarios y promoviendo el uso de energías limpias en el transporte público.




