La inquietud instalada por Cristina Fernández y Axel Kicillof sobre quién y cómo se conduce el campo popular, ofrece una respuesta del concejal Cigna que se enmarca en lo que entiende del poder, el arribo a la cúpula, el ejercicio del mando a través de la política.
Dios, patria y familia, más que banderas y símbolos, es el corpus natural del justicialismo cristiano, humanista y popular, desde ese encuadre Julián Cigna contesta: «Es una interna que tiene más conexión con los yugos de las cúpulas y todos los que entendemos que la peligrosidad que significa lo que esboza y representa el actual gobierno nacional de Milei demanda que haya una propuesta de todo el campo nacional para enfrentar con robustez lo que está pasando, ser una alternativa real porque la Argentina está dando un salto al vacío producto de una borrachera y su resaca, hablo del gobierno de Alberto Fernández, ese fracaso que se le suma al de Macri, sumado al declive de la última gestión de Cristina Fernández. Entonces hoy no se condensa una alternativa de poder para presentarle al pueblo».
Luego, de manera más clara y directa, el concejal del Unibloque del Pueblo, descarta la propuesta de Kicillof y su movimiento hacia el futuro: «No solo es una cuestión de praxis, de método de ejercicio del poder. La discusión hoy es ¡qué carajos, qué cuernos encarna el gobernador, a quién interpela, qué mayoría construye y desde dónde, qué es Derecho al Futuro!, sentenció Cigna que tampoco tiene dudas en decir que «Cristina pudo llevar el barco de Néstor hasta el puerto pero con un fracaso final».
En la entrevista Cigna respondió sobre su rechazo a la reelección (de su banca), reafirmando que la «política» no pasa por ahí. Habló del enfoque que le da Victoria Villaruel a la causa Malvinas y acuerda con el politólogo e historiador Marcelo Gullo que propone la «insubordinación fundante».