
Luis Benvenuty
Barcelona
Los Mossos d’Esquadra detuvieron hace pocos días a un taxista de 45 años y vecino de l’Hospitalet de Llobregat acusado de estafar a sus clientes, de robarles sus tarjetas de crédito para luego saquear sus cuentas bancarias. La treta del taxista ahora arrestado era muy sibilina, discreta y habilidosa.
Fuentes cercanas a la investigación detallan que el conductor ahora detenido siempre escogía de entre sus pasajeros a personas mayores especialmente vulnerables. De un modo muy amable y solícito a fin de ganarse su confianza les hacía creer que el datófono no funciona bien, que tenían que teclear el número secreto de su tarjeta…
El taxista extrajo 1.800 euros de las cuentas de sus víctimas sin su consentimiento
Entonces el taxista se ofrecía a ayudarles, aprovechaba el tercio para memorizar el pin en cuestión e inmediatamente fingía que la tarjeta de crédito de su cliente caía entre los asientos del vehículo. “Deje, deje, ya la busco yo…”. Porque revolverse en el interior de un taxi siempre resulta incómodo, sobre todo a cierta edad.
Pero lo que en verdad hacía este presunto estafador era quedarse con las tarjetas de sus víctimas y entregarles otra de similar aspecto que guardaban confiadamente en sus carteras. Los clientes no se daban cuenta del cambiazo hasta pasadas unas cuantas horas, luego de que el taxista saqueara sus cuentas.
Escogía víctimas de edad avanzada dada su especial vulnerabilidad
Las investigaciones de los Mossos arrancaron en noviembre, luego de que dos personas denunciaran que les habían robado sus tarjetas de crédito, que les habían dado un cambiazo y luego sustraído un total de 1.800 euros. Ambas víctimas habían cogido un taxi unas pocas horas antes.
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Mediante las grabaciones de las cámaras de seguridad de los cajeros automáticos en lo que se retiró este dinero los investigadores pudieron identificar al taxista detenido. Se le atribuyen dos delitos de apropiación indebida y dos delitos de estafa con uso de tarjeta bancaria. Ya tenía un antecedente policial.